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Tras el fallecimiento de un cadete a causa de prácticas tortuosas, la provincia planea cambios de fondo en la fuerza. Hace unos días se removió del cargo al Jefe Superior y se quitó a toda la cúpula de oficiales a cargo. En estos días se anunciaría que el instituto de aprendizaje oficial también pasaría a otro sector. La policía riojana podría perder el control de la escuela de formación.

 

Un cadete fallecido, Emanuel Garay, y dieciocho internados con graves cuadros de deshidratación, quemaduras y heridas. Ese fue el resultado de un entrenamiento con prácticas tortuosas en la Provincia de La Rioja. Según relataron las víctimas, los hicieron realizar ejercicios físicos con una temperatura de 40° y negándoles agua durante horas. Por ese motivo, el Gobernador decidió remover de su cargo a Luis Páez, jefe de la Fuerza, y Luis Angulo, secretario de Seguridad.

“Hablé con la cúpula de la Policía y con el secretario de Seguridad, estaban desorientados. Hay protocolos para el entrenamiento, pero no establecen este grado de rigurosidad, hubo una ilegalidad, el incumplimiento del protocolo. Estamos consternados en La Rioja porque esto no debió ocurrir de ninguna forma”, indicó a Clarín el ministro de Gobierno interino, Juan Luna.

Sin embargo, las medidas contra la Policía no terminarían todavía. En las próximas horas se anunciaría que la escuela de formación pasaría a ser controlada por otro ámbito del Gobierno. Hasta el momento, el instituto dependía íntegramente de la fuerza y ellos decían los planes de entrenamiento. Esto dejaría de ser así aunque por el momento no se conoce qué área se haría responsable.

“El martes (6 de febrero) se desplazó a toda la cúpula de la Escuela de Policía. Se inició un sumario administrativo en Asuntos Internos y se dispuso el arresto (administrativo) de ocho oficiales, que es toda la cúpula, de manera inmediata. El viernes, el Gobierno interpuso una acción penal y se concretó la detención de los ocho oficiales. En ese momento, se concretó el desplazamiento de la cúpula de toda la Policía y del secretario de Seguridad”, señaló Luna a FM La Patriada.

Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación expresaron que estás prácticas son inconcebibles. Por un lado, entienden que el entrenamiento debe ser riguroso desde el punto de vista físico. De todas formas, no frenar cuando el cadete lo pide y no darle agua es inhumano. “La instrucción policial es intensa ya que es una cuestión de supervivencia. Hay una exigencia física, pero no privarlos de los derechos del hombre, como un vaso de agua. Es un extremo y no estoy de acuerdo”, dijo Néstor Roncaglia jefe de la Policía Federal Argentina (PFA).

Si bien ya se han tomado varias medidas con respecto a la policía de La Rioja, la gravedad de la situación indica que todavía se realizarán más cambios. Por el momento se removió a los principales directivos y se está trabajando en un organismo de control. Nada de esto cambiará el hecho de que una persona resultó muerta. “Yo digo torturas porque eso no fue un entrenamiento. Cualquier atleta que entrena lo hace en condiciones controladas que no ponen en riesgo su vida. Les pegaron, les hicieron barbaridades. A mi hermano lo mataron”, expresó Roquer Garay, hermano del joven fallecido.

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