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Género

El p0rno de Julián Merlo

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Por Carla Peverelli Diseño Portada Flor Nicolini 

Julian Merlo es un realizador audiovisual. Desde la Ciudad de Buenos Aires, es director de películas p0rno y tiene su propia productora. En diálogo con Revista Colibrí, cuenta cómo es trabajar con p0rno de manera autogestiva en Argentina.

 

¿Cuál fue tu primer acercamiento con el p0rno?

Mi primer acercamiento, literal, fue mediante un disquete que me pasó una compañera de la escuela, allá por el 2001 o 2002. Tenía 11, 12 años. Solo tenía 4 fotos que tardaban una eternidad en cargar. Después fui de los primeros privilegiados en tener dial up y ahí se abrió un mundo inmenso y nuevo. Recuerdo visitar mucho una página que se llamaba s3xogay2002.

Trabajar con el p0rno llegó mucho tiempo después. Empecé con la fotografía erótica y desnudos por el 2015. Con el tiempo y buscando nuevos enfoques me di cuenta que en el p0rno había toda una parte artística poco explorada. En 2018 viajé a Berlín y conocí gente que ya estaba en esa. Conocí a Noel Alejandro, un director español que me hizo ver que es súper posible hacer pelis con un guión interesante, una estética agradable y con escenas de p0rno explícito. 

En ese momento le propuse a un colega que hagamos una productora p0rno audiovisual. Ahí nació VIRAR y en esas experiencias aprendí muchísimo. Me di cuenta que había encontrado lo que realmente me gusta y que había una gran chance de dedicarme a esto. 

Luego de dos años y una pandemia de por medio, decidí seguir con mi proyecto solista. Y ahí arranqué a producir mi propia plataforma.

¿Cómo fueron tus primeras producciones?

Con mucha vergüenza. Así como cuando arranqué a fotografiar gente desnuda, en el p0rno era aún mayor la presión. Mi prioridad siempre fue que las personas involucradas se sientan cómodas. Sobre todo porque por mucho tiempo trabajé con gente que estaba recién iniciando en el p0rno o que literalmente fue su primera vez.

Después de un par de rodajes me di cuenta que el primer cambio que hay que hacer es ese: generar un ambiente de rodaje donde las personas se sientan cómodas y a gusto. Ya la presión sola de performear es un montón, imaginate si tenés a un director que te pide las cosas de mala manera.

 

¿Cómo es hacer p0rno gay en Argentina?

Cómo cualquier ámbito del audiovisual en argentina, es difícil. Sobre todo cuando te autogestionas. Producir p0rno profesional y con un tinte de autor conlleva mucho trabajo a pesar de lo que generalmente se cree. No podría comparar lo que es producir en Argentina comparado a otros países porque por el momento no lo hice. Pero hay lugares del mundo donde hay una industria del p0rno-cine mucho más afianzada que en Argentina. 

¿Hay demandas específicas o te guiás por lo que a vos te interesa y te gusta ver? 

Hay demandas, hay cosas que la gente quiere ver. También hay deseos y fantasías propias. Yo intento surfear entre ambas. Pero definitivamente el p0rno que hago no es un reflejo de mi sexualidad. A mí me empezó a interesar el p0rno desde el lado audiovisual, no desde el morbo de tener personas adelante mio g4rchando bajo mis directivas. A mí lo que me gusta ver es a las personas disfrutando. 

Creo que el mayor error del p0rno, y en gran parte del p0rno argentino, es cuando generan una ficción tan tirada de los pelos y que encima las personas involucradas no están disfrutando lo que hacen. O sea, ¿por qué haces que le acabe en la cara si podemos ver claramente su incomodidad en el momento? ¿Por qué siguen p4netrando si es evidente que está doliendo? Por eso, en general, gusta tanto el contenido amateur, es mucho más sensato y real. 

«Ahí está mi desafío: intentar generar un espacio de comodidad para que las personas involucradas disfruten del s3xo que están por tener y que los requerimientos técnicos de hacer una peli profesional condicionen lo menos posible a que eso suceda. Lograr que el s3xo se vea lo más natural posible.» 

¿Cómo te relacionás con quiénes trabajas?

Siempre hay una primera instancia de charla, generalmente virtual. Igualmente, antes de filmar también se da ese espacio. Básicamente hablamos de lo que les gustaría y lo que no les gustaría hacer. Con qué prácticas se sienten cómodos y con cuáles no. 

Yo suelo dirigir más que nada las posiciones en las que se desarrollan esas prácticas. Porque más allá de que la estén pasando genial, hay posiciones sexuales que si las miras no entendes qué está pasando y es una mezcla de extremidades que puede no resultar atractiva. 

También está el tema de la luz. Yo laburo todo con luz natural porque es con lo que más cómodo me siento y también está la realidad de que le agrega un tono más ameno e íntimo que un lamparazo de luz fría en la cara.

Podés seguir el trabajo de Julian en su página web. Actualmente sigue trabajando en producciones independientes en búsqueda de generar espacios cómodos y seguros para quienes trabajan con él. Muchas veces son personas que se acercan por primera vez al p0rno, y a su vez, siendo fiel a una estética propia que encanta.

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ARTE PARA EL CAFÉ  es una sección de arte y cultura semanal impulsada en 2023 y curada por Carla Peverelli y Paula Colavitto. Mini bio de la autora: Carla Peverelli es fotógrafa y gestora cultural de la Ciudad de Buenos Aires, actualmente es productora de Revista Colibrí y por siempre amante de la fotografía y las artes visuales. guarda Más notas de la autora: Foto Estudio Luisita: el retrato de una época Transmutar el género – Entrevista a Alma, Julián y Milo

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