Modelaje y salud mental – Arte Para el Café

Por Carla Peverelli Fotos: Alma Chamot

Delphina Lecointre es modelo y diseñadora gráfica. Creció en un pueblo de la provincia de Buenos Aires llamado General La Madrid y actualmente vive en Capital Federal. Se dedica a crear contenido y producciones de fotos donde ella misma posa para marcas de moda. También suele hablar en sus redes sobre modelaje y salud mental porque se considera una persona neurodivergente.

En conversación con Arte para el Café de Revista Colibrí, cuenta cómo se prepara para sus producciones y cómo es vivir en esta sociedad siendo neurodivergente.

– ¿Cómo y cuándo te diste cuenta que querías modelar?

Estaba estudiando diseño en 2017 y empezaba a darme cuenta de que no quería trabajar de eso, también empezaba a seguir cuentas de modelos de afuera porque en ese momento acá no había mucha movida, la primera que conocí de acá fue Brenda Mato, pero la mayoría eran de afuera. Así empezó el proceso de aceptación con mi cuerpo, pensar que me puedo ver sexy, me puedo ver hermosa por más que sea gorda, ahí me fue cayendo la ficha, cuando comencé a consumir esas modelos. 

En esa época vi una convocatoria de un emprendimiento que se llamaba “metanonia”, un emprendimiento chico que estaba convocando modelos y dije ¿por qué no? Mandé un mail con fotos mías. Las fotos me las saque con el celu. A los días me llegó un mail confirmando que había quedado seleccionada, recuerdo que me puse muy contenta, había algo adentro mío que me decía que eso era para mí, dije “esto es lo que quiero hacer”.

De ese modo tuve mi primer produccion de fotos para marca, me acuerdo que fueron en blanco y negro.

 

 

 

 

 

 

 

– ¿Siempre tuviste en claro qué tipo de estética te interesa mostrar?

Sí y no, porque también mi estilo fue cambiando a medida que fui aceptando mi cuerpo, que empecé a verme linda. Antes usaba remerones para taparme y cuando decidí modelar me hizo el click y empecé a animarme a vestirme como realmente quería. También me inspiraron amigas, me inspiraron muchas cosas, por ejemplo Hello Kitty me empezó a gustar de grande. 

Eso depende de las épocas, por ejemplo ahora me inspira mucho Lana Del Rey pero tengo momentos. Me aburro rápido, por eso me cambió tanto los peinados, depende de qué experiencias voy teniendo. A veces es de una semana a la otra, ni siquiera es necesario que pase tanto tiempo, también me inspiro de cositas chiquitas que me gustan y de eso armo algo.

 

 

 

 

 

 

– La salud mental es una temática que solés abordar en tus redes sociales, desde la ansiedad hasta la depresión. ¿Crees que ciertas cuestiones del mundo del modelaje pueden agudizar estos síntomas?

Sí, totalmente. Las redes sociales principalmente y también el hecho de compararte muchas veces con colegas, de ver quien tiene más trabajo. No es que me pongo mal porque otras colegas tengan trabajo, me pongo contenta, pero me gustaría que a mí me salga más laburo también.

El compararte con los demás en general, a mí me pasa que veo laburo de otras modelos y digo ‘uy, mi contenido no está a ese nivel’, me tiro para abajo y después cuando tengo el reconocimiento de las personas que me apoyan, que me dicen que lo que hago es especial, que transmito cosas lindas, ahí digo ‘bueno, está bien lo que hago’, pero es fácil caer en que lo que hago es una mierda y la ansiedad hace que te obsesiones mucho con estos temas.

Al hacer algo más que nada artístico, estás esperando una aprobación y, cuando no lo recibís, te frustras y es un círculo vicioso.

También hay algo que está pasando en general que es que las marcas ya no están poniendo cuerpos gordos en sus producciones, está volviendo la moda del 2000 y eso incluye cuerpos flacos. Es como que ya pasó la moda de mostrar gordas, más allá de que nunca pusieron a una gorda porque realmente querían, sino más bien por corrección política. Lo mismo con los talles, quizás llaman a gordas para produs pero no tienen talles o al revés, quizás tienen talles pero no los muestran.

– ¿Cómo es para vos la instancia de preparación de producciones para marcas? 

Lo que más me pasa es que me mandan prendas a casa y yo armo una propuesta. Veo la prenda y empiezo a imaginarme el maquillaje, los colores de la fotografía, de los espacios, en los accesorios y qué quiero transmitir con las fotos, porque también es importante. No es lo mismo algo rosa todo cute que algo con tachas. 

También trato de ver y respetar la estética de la marca. Me ha pasado de hacer lo que se me cante y que las marcas me lo reboten. Yo tengo mi estética pero también tengo que respetar la estética de la marca y mezclarla con lo que soy, porque la idea es que estemos las dos partes contentas con el contenido. Pienso que estudiar diseño gráfico me aportó mucho estéticamente y el saber usar herramientas como photoshop e illustrator para poder editar mis propias fotos.

– En Colibrí ya hemos conversado sobre temáticas como gordo-odio. ¿Cómo es trabajar en la industria de la moda desde esa perspectiva? ¿Sentís que desde las marcas o plataformas con las que trabajas se avanzó hacia la inclusión?

Sí y no, porque depende del caso. Siento que se avanzó y también se retrocedió un montón, porque muchas marcas usaron la inclusión por conveniencia. No era algo genuino, me he dado cuenta de eso. Por ejemplo, trabajando con una revista famosa de moda fue muy evidente que querían mostrar diversidad a toda costa. Muchos laburos que tuve fueron de ese tipo, nunca te llaman para ser modelo y ya, sino para mostrar que son “inclusivos”.

No solo marcas, en publicidades también. De hecho, casi todos los trabajos de publicidad que hice eran para eso. Hace un tiempo fui a hacer una prueba de vestuario y no tenían nada de mi talle. Tuve que llevar una valija con mi ropa. El mundo de la publicidad en Argentina no está preparado para gente que no sea flaca. Igualmente hay personas, marcas y emprendimientos que apuestan a la inclusividad sincera, te das cuenta cuando te contratan porque les gusta tu trabajo y el contenido que haces más allá del cuerpo. Hay marcas con las que trabajo hace años porque les gusta lo que hago, me doy cuenta de eso. 

– ¿Qué pensas sobre la neurodivergencia? 

Hay mucha ignorancia sobre el tema, mucha desinformación, recién ahora este último tiempo se está empezando a hablar más de salud mental y es muy importante saber lo que es la neurodivergencia y que existe. Estamos acostumbrades a que todes tenemos que reaccionar y manejarnos de una cierta forma que sería la correcta, pero todes somos tan diferentes, como existe diversidad de cuerpos hay diversidad de cabezas, a eso le sumas las experiencias de vidas, de edad y no existe una sola forma. 

Siento que les neurodivergentes somos ciudadanos de segunda. No actúas de ciertas formas que debes actuar y te sacan valor. Muchos creen que lo que me pasa es algo pasajero y que voy a mejorar y se me va a pasar pero no es una etapa. Soy así y por eso me frustro conmigo, porque nunca voy a llegar a las expectativas sociales porque soy muy diferente y mi cabeza funciona diferente.

 

 

 

 

 

 

 

– Las redes sociales pueden ser una fuerte herramienta para el crecimiento de una carrera de modelaje como la tuya, pero también pueden ser negativo para la ansiedad y depresión. ¿Cómo equilibras su uso?

No siento que sepa controlar bien el tema. No tengo un calendario de publicaciones ni mucho menos. Me encantaría tenerlo pero no lo sé manejar del todo y a veces es muy difícil. Cuando empecé a mostrarme más recibía mucho hate por gorda y cuando adelgacé bajaron mucho los comentarios negativos. Ahora es raro que me llegue odio pero, cuando pasa, me descoloca.

Creo que casi nadie lo sabe manejar, conozco muy poca gente que tenga equilibrio con las redes, que me digan que no les afecta nada. Todo te genera ansiedad y no solo alguien que esté expuesto, es negativo para todo el mundo, stalkeando, mirando, comparándose. En los momentos en los que me siento así pienso en que estamos todes en la misma y trato de volver a mí. Una historia no me define, unos likes no me definen, por más que esté en la peor, pensar esas cosas me alivia.

Podés seguir el trabajo de Delphina en su instagram @delphina.lecointre dónde sube fotos de sus producciones. También en su nuevo canal de youtube Delphineadas donde sube recetas de postres veganos.

ARTE PARA EL CAFÉ es una sección de arte y cultura quincenal impulsada en 2023 y curada por Carla Peverelli y Paula Colavitto.

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Mini bio de la autora: Carla Peverelli es fotógrafa y gestora cultural de la Ciudad de Buenos Aires, actualmente es productora de Revista Colibrí y por siempre amante de la fotografía y las artes visuales.

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