Los jueces Andrés Basso, Javier Ríos y Fernando Canero, integrantes del TOF 3 para este proceso penal vía remota, reanudaron el juicio en julio en medio de la cuarentena y una vez por semana vía Zoom. El próximo miércoles continuarán con su alegaron los fiscales de la Unidad AMIA, Roberto Salum, Santiago Roldán y Santiago Eyherabide, y el siguiente la defensa del único acusado, las defensoras oficiales Verónica Blanco y Verónica Carzoglio. 

En el día de hoy, Santiago Eyherabide  y Roberto Salum explicaron en tres horas de Zoom quien era Telledín al momento del atentado en julio de 1994. “Telleldín es un ex agente de inteligencia de Córdoba al momento del atentado y lideraba una organización criminal que vendía automóviles robados, a los que previamente los clonaban y en convivencia con funcionarios públicos los revendían en el mercado negro de vehículos”, expresó Eyherabide.

Telleldín formó parte del área de Inteligencia de la policía cordobesa en la dictadura militar, entre 1977 y 1981. «Sólo basta recordar que esa dependencia fue tristemente célebre en la represión ilegal en la dictadura, sus integrantes se destacaban por la saña contra los secuestrados en la tortura», dijo Salum.

Estos ingredientes «le daban a Telleldín herramientas poderosas y sofisticadas para identificar lo obvio, que la finalidad de la obtención de la Traffic podía ser para un hecho terrorista y no le importó», sentenció Salum en el cierre de la primer jornada del alegato del Ministerio Público Fiscal.

Los fiscales federales agregaron que apenas cometido el atentado a las 9.53 del 18 de julio de 1994, Telleldín «ya sabía que había sido usada su Traffic porque al momento de concretar la operación ilícita de venta recibió en su casa a un extranjero con tonada árabe que quería comprar una Traffic con documentos falsos sin identificarse ni dar nunca ningún nombre”.

“El extranjero pretende llevarse la Traffic sin la documentación del vehículo, paga con dólares en efectivo con un fajo de billetes, y al instante de cometido el atentado supo definitivamente que la Traffic que se usó fue la que él entregó y por eso huyó a Paraguay», argumentó la fiscalía culpando a Telleldín de acondicionar la camioneta usada para el cruel atentado terrorista del 18 de julio de 1994 que dejó un saldo de 85 víctimas y cientos de herido. 

¿Qué penas pidió la querella de familiares y de la AMIA y la DAIA?

La querella de los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA, representada por Horacio Etcheverry, solicitó el miércoles pasado al Tribunal Oral Federal 3 la pena de prisión perpetua para Carlos Telleldín acusado de entregar la camioneta que explotó en el garage al lado de la mutual judía hace 26 años.

La semana pasada el abogado de AMIA y DAIA, Miguel Bronfman, había solicitado 20 años de prisión para Carlos Telleldín y había presentado innumerables pruebas en su alegato contra el vendedor de autos que según el abogado tenía conocimiento que la Traffic que preparó tenía como objetivo cometer el atentado terrorista que dejó 85 muertos y cientos de heridos.

La querella unificada de los familiares de víctimas del atentado estuvo representado hoy por el abogado Horacio Etcheverry quien expresó vía Zoom que “está probado que Telledín alias ‘el enano’ entregó la camioneta para el atentado y que entre los escombros fue hallado un motor de camioneta Renault Traffic”.

“El montaje del vehículo fue para ocultar el verdadero motivo del destino de la camioneta”, sentenció el abogado sobre las dos camionetas que “preparó” Telleldín con boletos de compra venta falsos para simular la entrega de la Traffic para el atentado el 18 de julio de 1994.

En tanto, Etcheverry dio detalles del objetivo claro del atentado contra la comunidad judía en su alegato: “Quien planificó el atentado eligió la sede de la AMIA y la DAIA como blanco con una sólida construcción con custodia permanente y ubicado en una zona geográfica principal con el objetivo de matar a personas de la comunidad judía por odio racial”, explicó.

Por este motivo pidió la pena de prisión perpetua para Telleldín por el “homicidio doloso reiterado calificado por odio racial o religioso” de 85 personas que murieron en el atentado en 1994. 

El miércoles anterior, el histórico letrado de AMIA en los juicios, Miguel Bronfman, según contó a Tiempo Judicial, en el juicio “está acreditada su participación criminal en el hecho terrorista ocurrido aquella trágica e imborrable mañana del 18 de julio de 1994”, sentenció la voz de Bronfman quien cree en la culpabilidad del “revendedor de autos” y en la “conexión local del atentado”.

Bronfman dio más datos de las pruebas contra el “revendedor de autos”. Desde la querella, entienden que “está probado que la camioneta Traffic que preparó y entregó el acusado fue ingresada en la playa de estacionamiento Jet-parking, ubicada a pocas cuadras de la AMIA, el viernes 15 de julio de 1994”.

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