Connect with us

Ciudad

CNRT: Desinterés, desidia y desaprensión

Published

on

No es nuevo. Se sabe que la Comisión Nacinal de Regulación de Transporte sólo trabaja para demostrar autoridad frente a las empresas de Transporte en lo concerniente a los aspectos económicos de la regulación y no aporta ni un ápice a generar un ritmo constante de pensar en acciones y tomar decisiones que beneficien a la población que viaja todos los días.

La actual normativa de pegar stickers en los asientos que, supuestamente, serían usados por personas que viajarían de frente a otras, permitiendo que -en simultáneo- que las que quedan de pie están desordenadamamente enfrentadas, en la estupidez infantil (con perdón de los niños) más evidente de los tiempos de pandemia.

Es evidente que todos los funcionarios que se dedican a regular el transporte público se mueven todos los días en su automóvil particular. Y no desde hace poco tiempo. Ellos uelen hacer «pruebas» y se suben a los colectivos y trenes para chequear la «experiencia» de qué es lo que sucede en estos ámbitos. Ellos saben que eso no es suficiente para generar la planificacion necesaria que derive en los cambios para mejorar os servicios. Pero ni ebrios largan prenda.

Cuando, en su oportunidad, se le preguntó a un miembro del directorio de la CNRT, propietario de tres vehículos para uso de su familia, cómo era posible que pudiera conocer los problemas de los que viajan todos los días en los medios de transporte populares, su repetidamente soberbia y flagrante respuesta fue que la especialidad y el ritmo de conocer los temas del transporte les hacía a él y a sus compañeros necesitar de sólo un par de viajes para obtener la información necesaria en pos de las mejoras buscadas. Un verdadero canalla que, si bien hoy no pertenece más a la CNRT, al dedicarse a los negocios financieros, deja en claro que su paso por ella respondió pura y exclusivamente a la posibilidad de beneficiarse con los privilegios de la función pública jerarquizada, alto sueldo y eventual recepción de regalos empresarios.

Lamentablemente el directorio actual de la CNRT no es diferente. Todas las deciciones que toman son malas, impensadas y perjudiciales para los usuarios. No combinan estrategias con el GCBA y los muinicipios para estbecer una estrategia de paradas de colectivos, las libertades que se necesitan para que los transportes se detengan a subir pasajeros en circunstancias evidentemente necesarias, sin la militarizada regla de las paradas estrictas, porque ya hemos marcado contradicciones horribles que nos dan la razón y porque se jactan de que son quienes no sguían a una sociedad moderna. Mentira. En esta web hay suficientes pruebas de eso es una asquerosa mentira. Los directores ejecutivos de la CNRT, Ramón Arteaga y Ricardo Molteni deberían recibir sanciones por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

www.diario5.com.ar

Trending