Este 7 de Julio se conmemora el Día del Abogado Laboralista, instituido mediante la Ley 27.115, en homenaje a los abogados secuestrados en “La noche de las corbatas” en 1977. Y momento para contar cómo trabaja el fuero donde trabajan los abogados especializados en derecho del trabajo.

El fuero laboral desde antes de la pandemia presenta dificultades como consecuencia de años de desfinanciamiento si se compara con otros fueros. La falta de inversión edilicia cuando se recorren los pasillos de los juzgados, el sistema informático con fallas, así como las subrogancias son algunos de los problemas que la pandemia no ocultó pero pueden ser la excusa para fomentar el teletrabajo.

En el fuero se realizaron varias medidas de prevención del contagio del Covid-19 como la “sanitización” y la “colocación de acrílicos” para los empleados y magistrados que tengan la obligación de asistir a los juzgados. Según informaron desde la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, presidida por Diaña Cañal, se realizó la “sanitización de todos los edificios que integran el fuero, que son siete, con una frecuencia de una vez por semana a partir del 13 de abril. Y una sanitización con una frecuencia de dos veces por semana de los 80 juzgados y 10 salas de apelaciones del fuero del trabajo”.

Con respecto a los acrílicos, en el marco de los protocolos sanitarios dispuestos por sendas acordadas de la Corte, las autoridades de la cámara junto a las exigencias del gremio judicial procedieron a la “colocación de acrílicos en mesas receptoras de todos los edificios y en las mesas de entradas de salas y juzgados, la construcción de biombos para tomar audiencias y para separar escritorios y ámbitos de trabajo”. Y desde marzo, que se llevó a cabo un relevamiento en todas las dependencias para la compra y colocación de “parantes y nylon 200” como protección la que hoy comienza a ser reemplazada por acrílico.

Hoy en día, con más de 100 días de cuarentena obligatoria, el teletrabajo se impuso entre los abogados litigantes que defienden a los trabajadores, los que defienden a las empresas o al Estado en la justicia nacional del trabajo. Esperan que los trámites digitales que se incrementaron en esta feria judicial extraordinaria faciliten la futura tarea de todos los operadores judiciales, desde abogados a jueces, ya que la distancia social sería muy difícil en la nueva normalidad. 

En el marco de la pandemia, y la prohibición de despidos está vigente por el DNU 329/20, se están resolviendo demandas por “despidos, accidentes de trabajo, diferencias salariales, juicios sumarísimos cuando sancionan o despiden a un delegado o cuando a un trabajador su empleador le cambia las condiciones de trabajo (art. 66 LCT), o medidas cautelares que tratan sobre los mismos temas pero se trata de obtener una protección temporaria como ocurrió con un trabajador despedido durante la vigencia del DNU que prohíbe los despidos en la cuarentena, se pidió una cautelar para que se lo reinstale y salió”. Este fue el caso de un trabajador de Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASiMM) que logró la reincorporación de un trabajador de PedidosYa despedido en el marco de la cuarentena.

Los magistrados y los abogados consultados que trabajan en el fuero laboral, consideraron que hay “muchas dificultades con el trabajo remoto, con el software incompleto del expediente digital y las dificultades del Lex 100”, pero que “se hizo el esfuerzo ya que muchos aprovecharon para ponerse al día con las sentencias como los juzgados de primera instancia”.

Según un informe de cinco salas de la cámara nacional del trabajo, las salas I, II, IV,VIII y X, tramitaron un promedio de “200/250 sentencias en cada una” de ellas, siendo un total de entre “1000 y 1250”. 

La realidad marca que “se hace lo que se puede” porque el software judicial que utilizan para gestionar los expedientes laborales “el sistema Lex 100”  funciona mal, se desconecta y hasta los abogados y magistrados tienen que utilizar horarios de “baja conexión” como por ejemplo, los horarios nocturnos para trabajar con más estabilidad y normalidad en el sistema. “A la mañana cuando todos tratan de conectarse es imposible y a la tarde es un poco mejor”, se sinceró ante este medio un juez.

Desde todos los sectores coinciden que es un fuero que graves problemas estructurales, y que la pandemia es una oportunidad para fomentar el teletrabajo. “Estimo que deberá mejorarse el sistema Lex 100 para desalentar todo lo posible la necesidad de acceder al expediente físico,  al menos al principio, se realizarán audiencias, al menos de conciliación vía plataformas virtuales, y se tomarán todas las medidas necesarias para compatibilizar la necesaria celeridad en la tramitación de las causas con el acceso a tribunales”, explicó un abogado laboralista con 30 años al frente de un estudio jurídico laboral.

El camarista de la Sala X del fuero expresó en diálogo con Tiempo Judicial, Gregorio Corach, aseguró que “estamos funcionando en forma precaria, limitada pero en la medida que es compatible con la situación el fuero funciona. En nuestro fuero es muy difícil tomar audiencias, por ejemplo, es decir que aun con una infraestructura deficitaria el fuero no permaneció parado”.

Yendo a otros números, el informe de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo al que accedió este medio, agregó que “desde el 30/03/20 al primero de abril, la justicia nacional del trabajo realizó 16.119 pagos por Extranet Judicial”. 

Otra jueza del fuero laboral hizo hincapié en el esfuerzo que están haciendo magistrados, funcionarios y prosecretarios para que la Justicia siga funcionando desde que arrancó el aislamiento social preventivo y obligatorio y, agregó que “con números del Banco Ciudad, en los primeros 24 días hábiles que han transcurrido desde que empezó la cuarentena, la Justicia del Trabajo tramitó 7.943 giros electrónicos, por más de 1.221 millones de pesos de capital. Son más de 330 giros por día, que reflejan que, aún con dificultades, con conexiones deficientes y con las herramientas que tenemos, estamos haciendo que la Justicia funcione”.

Lavalle 1554, sede de la cámara en Capital Federal.

¿Qué reclaman los abogados/as? 

Desde el lado abogadil, por el contrario, desde la Asociación de Abogados Laboralistas, Matías Cremonte, explicó que la situación se trabaja “de manera muy limitada. No hay realmente un funcionamiento que aún con restricciones permita avanzar en los procesos, y ni hablar de iniciar nuevos. El fuero está prácticamente paralizado, y sólo se funciona de manera excepcional. Eso supone una grave dificultad para los abogados y abogadas laboralistas para generar sus ingresos, y sobre todo, afecta a los trabajadores y trabajadoras que deben acceder a la justicia para que se reconozcan sus derechos”.

El abogado laboralista, Juan Manuel Loimil, señaló que “es muy complicado el trabajo del abogado laboralista durante la pandemia. Primero, las causas iniciadas se encuentran paralizadas o con muy poco avance. Después es complejo reemplazar las consultas que uno tenía en persona por otros medios, ya sea telefónico, mensajería instantánea o de videollamada. Desde ya que la imposibilidad de acceder a los estudios jurídicos implica un trastorno enorme y resulta más difícil para los trabajadores moverse para realizar las gestiones necesarias del reclamo, lo cual resulta un obstáculo más”.

En este sentido, y en el marco de las dificultades, Loimil reconoce que “la medida más significativa que tomó el poder judicial fue la presentación de demandas vía mail además de actuar con celeridad en las acciones urgentes, cómo juicios sumarísimos o medidas cautelares”. Cremonte, por su parte, cree que fueron “pocas las medidas  ya que se habilitaron algunos trámites virtuales, pero no son suficientes, y sobre todo, no se amplían a otros que pudieran hacerse de manera virtual, como audiencias, alegatos, sorteo de peritos, homologaciones, traslados, entre otros”.

En sí, en el día de los abogados laboralistas, el fuero tiene varios problemas estructurales que solucionar como los edilicios en sus juzgados o las dificultades tecnológicas pero con la ilusión que la pandemia pueda convertirse en una excusa para fomentar el teletrabajo y que más trámites puedan resolverse vía on line para brindar un mejor servicio de Justicia.

Leer nota completa en : www.tiempojudicial.com.ar