Escribe: Perla Natalia Castillo

 

La semana pasada comenzó a circular por todas las redes un Protocolo diseñado por el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aries, que se llamó Vuelta a Clases, en el marco de la pandemia por el Covid- 19.

Directivxs y supervisorxs de CABA analizaron el contenido de este protocolo y evaluaron si es viable para todas las escuelas en su conjunto poner en práctica lo que ahí se detalla.

Mientras vemos que todos los medios de comunicación nos informan que el número de casos de infectadxs por el virus se está acelerando, cuesta creer que se esté pensando en un protocolo para volver a las escuelas, pero siempre queda la esperanza de que se esté realizando con tiempo y pensando en un futuro más prometedor que el actual.

En principio queda claro que no estarían comenzando todxs lxs estudiantes, ya que quienes presenten alguna afección seguirán en sus hogares.

Por otro lado, las familias se preguntan si están dispuestas a dejar a sus hijxs cuatro horas con el tapabocas puesto y confiando su salud al personal de maestranza de las escuelas, que serán las verdaderas estrellas al momento del regreso, porque tal cual indica el protocolo, son las personas destinadas a estar limpiando y desinfectando el establecimiento constantemente.

Ante esta posible situación, quienes transitamos las escuelas y sus cooperadoras, sabemos perfectamente que jamás llegan kits de limpieza en cantidades suficientes para mantener la higiene de los establecimientos educativos, al mismo tiempo, el protocolo no detalla sí es el Estado quien proveerá los insumos ni cuales serían los mismos.

Sí bien, en el contexto actual es impensable que se abran las escuelas por todo el movimiento que eso generaría, y el grado de exposición al virus que ello conlleva, el protocolo no contempla cuestiones que son vitales y deben estar plasmadas.

Lo que es evidente, es que lo principal que le falta a este protocolo es la participación de toda la comunidad educativa que es quien más sabe cómo es el funcionamiento de las escuelas en tiempos normales, y que ante este contexto es fundamental que se puedan pensar y ser parte de la elaboración de este documento.

Para pensar un poco sobre este tema junto a quienes trabajan día a día en los espacios de educación y los conocen en todas sus dimensiones, nos comunicamos con la Lic. Verónica Zunino, Vicedirectora de Escuela Pública en CABA, integrante del Foro por la Educación Pública, de la Red por la Educación y del Sindicato Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), para que nos cuente cuáles fueron los ejes principales que analizaron en la y por qué rechazaron en forma colectiva este protocolo.

Ante el protocolo que circuló la semana pasada ¿qué podrías decirnos sobre lo que plantean lxs docentes? y ¿qué es lo que plantea el Ministerio de Educación de la Ciudad?

-La semana pasada estuvo circulando un documento en las redes llamado Protocolo Vuelta a Clases, en el marco de la emergencia sanitaria Covid- 19, el cual deja vacíos institucionales donde queda claro que en ninguna instancia el Gobierno de la Ciudad se haría responsable.

Esto nos parece una irresponsabilidad de parte de las autoridades a cargo del Ministerio de Educación de la Ciudad.

Este protocolo generó rechazo en el conjunto de lxs docentes, por eso supervisores del área primaria, del área especial e inicial y el conjunto de la docencia adhirieron con su firma rechazándolo.

Nosotrxs exigimos que el regreso a las clases presenciales (porque las clases están siendo dadas virtualmente) se tiene que consensuar con todos los actores de la comunidad educativa. Se tiene que poder planificar a través de reuniones de carácter multidisciplinario, con el asesoramiento clave de los profesionales de la Salud y la participación de representantes de cada actor del sistema educativo, pudiendo conformar un consejo asesor para tales fines.

Los protocolos no pueden ser algo unilateral, algo escrito por personas que no trabajan a diario en las aulas, en las escuelas.

Los directivos que trabajamos en las escuelas nos sentimos agobiadxs, presionadxs, o por lo menos así entendemos el mensaje que se intenta dar haciendo circular por las redes un Protocolo inconsulto o escuchando en los medios permanentemente que hay que volver a las clases presenciales a como dé lugar. Así mismo, sentimos agobio laboral cuando el Ministerio de Educación de CABA envía órdenes y contraórdenes a diario sobre cómo llevar adelante distintas situaciones, creo que esto sucede porque no escuchan a los Supervisores, que son nuestra vía jerárquica.

Está muy bien que ellxs, los funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires, tengan sus tareas en el Ministerio de Educación, en sus escritorios, pero en su dinámica laboral, en sus oficinas no habitan niños y niñas desarrollándose, por eso tienen que saber escuchar a quienes transitamos a diario las escuelas. En este sentido, resulta importante que los que dirigen la educación de la Ciudad de Buenos Aires escuchen pero de verdad a los Supervisores y equipos directivos. Por eso pedimos que las condiciones para regresar sean elaboradas por representantes de todas las partes, con el asesoramiento del área de salud.

Se tienen que establecer procesos de diálogo reales, no ficcionales o de escucha simulada, con lxs supervisorxs, con lxs directivxs, con las cooperadoras donde están representadas las familias, con los centros de estudiantes y con los sindicatos que representan a los trabajadores. Tienen que generar mecanismos para escuchar de verdad las propuestas de definición de etapas de regreso a la presencialidad escolar de todos los sectores del sistema educativo, sobre todo a los supervisores que son quienes acompañan a diario nuestra labor recorriendo cada una de las escuelas, y a los directivos que junto a los docentes tenemos la inmensa responsabilidad de cuidar el interés superior de niños niñas y jóvenes.

También tienen que garantizar las condiciones de infraestructura necesarias, si bien las escuelas son visitadas por empresas asignadas para el mantenimiento edilicio, lo cierto es que solo realizan reparaciones de mínima envergadura, pasando meses o años para que se realicen obras chicas en las escuelas.

Es necesario regresar a ambientes seguros, adecuados para prevenir la propagación del virus en las escuelas. Por supuesto que tiene que haber acceso al agua, al jabón, a la ventilación, al alcohol líquido, entre otros. Tienen que estar garantizadas todas las medidas de protección para todas las personas que habitan las escuelas. Para eso, consideramos que tienen que brindarse kits sanitarios, completos. Esto que parece obvio costó mucho, por ejemplo durante los primeros meses de la cuarentena los docentes juntamos dinero y compramos elementos de protección y nos autoabastecimos, para protegernos entre todos. Eso no puede pasar, es el Gobierno de la Ciudad el que debe proveer la protección para que no nos contagiemos de COVID19 durante la entrega de cuadernillos y  alimentos. Finalmente, algunos  elementos llegaron, aunque el alcohol líquido no.

También exigimos que se pueda proveer el material didáctico, los cuadernillos, para todos los alumnxs, sobre todo para los que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

En este momento de aislamiento el Derecho a la educación está garantizado a través de nuestro trabajo, del inmenso esfuerzo que están realizando los docentes de todo el país, como no podemos asistir a los edificios escolares este Derecho se garantiza a través de la virtualidad, de la enseñanza remota, y para eso se necesita internet, entonces si el medio para que el Derecho esté garantizado son nternet y los dispositivos tecnológicos, es el Estado a través del  Gobierno de la Ciudad el que debe proveerlos.

Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires lxs docentes suplentes no tienen dispositivos digitales para poder llevar adelante la tarea, porque si bien hubo indicación de que las escuelas provean a los docentes suplentes, no todas las escuelas tienen stock, y en caso de tenerlos, los dispositivos tienen un sistema de cargado que requiere de una fuente especial que solo está en las escuelas. Aun así, aunque sea desde sus celulares, los docentes hacen llegar la enseñanza a la mayor cantidad de estudiantes posible.

Hay un fallo del Juez Gallardo sobre un amparo para que todxs puedan tener su dispositivo digital y así acceder a la educación, ojalá se le dé cumplimiento.

Al día de hoy, escuchamos en la televisión a personas que exigen o apuran el regreso físico a las escuelas. Yo me pregunto si en la Ciudad de Buenos Aires, tal vez se pretenda privilegiar otras cuestiones por encima de la vida y la salud, pero en este momento el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio es lo único que garantiza la salud y la vida, porque aún no hay vacuna, y hasta que no exista, el aislamiento sigue siendo la única medida efectiva para evitar la multiplicación descontrolada de los contagios. Insistir con un regreso apurado, improvisado es una irresponsabilidad, que puede poner en riesgo a la población educativa que moviliza a millones de personas a diario. Por eso, les pedimos a nuestros niños y niñas que se cuiden mucho y se queden en casa.

Desconozco cuáles serían los intereses que hay para forzar la reanudación de los ciclos escolares en la Ciudad de Bs As, poniendo en peligro la salud de nuestros estudiantes y la de nuestros docentes, pero evidentemente debe haber intereses, que reitero desconozco, para presionar que se reactiven las dinámicas educativas sin abordar de manera responsable y seria las condiciones necesarias.

Lxs trabajadores de la educación somos los principales defensores del Derecho a la educación de nuestrxs estudiantes, así que nunca pondríamos obstáculos para ejercer este Derecho, que en este momento está garantizado virtualmente, pero nuestro trabajo también trata de velar por el interés superior del niño y eso conlleva garantizar también la salud y la vida.

Muchos de nuestros alumnos y docentes cruzan a diario la avenida Gral Paz para estudiar y trabajar en la Ciudad de Bs. As., por eso espero que el GCBA esté a la altura de las circunstancias durante esta pandemia maldita, y continúe trabajando en conjunto con el Presidente y el Gobernador de la Provincia de Bs As. Deseo que el Ministerio de Educación de la Ciudad tenga la inteligencia política de respetar el Protocolo que llegado el caso armen el Consejo Federal de Educación y el Consejo Federal de Salud

Simplemente exigimos que el Ministerio de Educación de la Ciudad nos cuide a todos.

¿Qué balance se puede hacer desde que se suspendieron las clases presenciales hasta hoy?

-La docencia argentina, el conjunto de maestrxs, supervisorxs y directivos, han estado y sieguen estando a la altura de las circunstancias, porque desde el primer día de la cuarentena nos propusimos como sea garantizar la educación para lxs estudiantes de todo el país y aún en muchos casos sin estar dadas las condiciones, lo estamos logrando.

Lxs docentes al comienzo de la cuarentena hicieron todo lo posible por establecer contacto remoto con los alumnxs, de muchas formas buscaron la re vinculación de la escuela -durante la cuarentena la escuela somos los docentes- con niños y jóvenes, o sea cuidaron el vínculo, indispensable para que suceda el aprendizaje, a través de una pedagogía de la ternura, una pedagogía de contención. Además, por supuesto garantizaron la continuidad pedagógica.

Toda la docencia se ha interpelado preguntándose ¿qué docente, directivo o supervisor quiero ser durante esta pandemia? Esa pregunta nos la seguimos respondiendo día a día y la respuesta no sólo es personal, también es colectiva. Una vez más, en momentos críticos de nuestro país los docentes argentinos dieron muestras de sus mejores virtudes y cualidades para que, con su trabajo, se garanticen los Derechos de niños y jóvenes.

Día a día nos ocupamos por saber cómo están nuestros alumnxs y sus familias, saber qué necesitan, cómo se sienten. Aún a pesar de nuestras propias preocupaciones laborales (el pago en cuotas del salario, la necesidad de una tarjeta alimentaria para los alumnos, etc.) y familiares (hijos en edad escolar, tareas de cuidado hogareño, más del 80 % de la docencia argentina es ejercida por mujeres), privilegiamos contener a las familias de nuestras escuelas y merecemos que eso sea reconocido y valorado.

Los docentes argentinos queremos transmitirles esperanza a nuestros chicos, decirles que esto también va a pasar, que si no entienden algo que no se preocupen que lo veremos juntos cuando nos volvamos a encontrar. A diario, les decimos “Acá estoy, contá conmigo no solo para las tareas”.

Somos Maestras/os, estudiamos para transformar el mundo con nuestro trabajo.

 

Ver articulo completo en : www.nadienosinvito.com.ar