La Comisión de Salubridad e Higiene investigó que había servicios de limpieza que no se estaban realizando en escuelas y edificios públicos de la Comuna y, tras comunicarlo al Gobierno de la Ciudad, logró que la Dirección General de Limpieza y la empresa Níttida lo reconozcan y comiencen a revertirlo.

 

 

“¿Por qué ya no baldean las veredas de Rivadavia como hacían antes?”. A partir de esta simple pregunta que realizó una vecina, los integrantes de la Comisión de Salubridad e Higiene del Consejo Consultivo de la Comuna 10 comenzaron a investigar las obligaciones que tenía la empresa que se encarga de realizar la limpieza en nuestra Comuna y se encontraron con varias sorpresas.

 

Luego de leer con detenimiento las más de 600 páginas del pliego de Bases y Condiciones del contrato que existía entre el gobierno de la Ciudad y la empresa Nittida, Enrique Fantini y Adanid de Bellis, coordinadores del Área de Salubridad e Higiene del Consejo Consultivo de la Comuna 10, descubrieron que la empresa estaba cobrando por lavado de veredas de lugares públicos, como escuelas, iglesias y lugares gubernamentales y en muchos casos no estaba cumpliendo.  “También vimos que la empresa tenía que tener un camión que lavara los contendores, y ese camión no aparecía, y siempre los contenedores tenían olor”, cuenta a Nadie Nos Invitó Enrique Fantini.

 

A partir de ahí comenzó el reclamo.  “Fuimos a algunas de las escuelas a hacer un relevamiento –relata Enrique-  y ahí nos encontramos con que los directores hace tiempo habían pedido que la empresa desmalece y limpie las veredas -como marcaba el pliego-, pero como no sabían que tenían que ir renovando el pedido, y habían dejado de hacerlo, la empresa lo seguía cobrando pero no hacía el servicio”.

 

Finalmente,  luego de una nota que elevaron por mesa de entrada a la Comuna,  la Dirección General de limpieza del Gobierno de la Ciudad reconoció que ese servicio correspondía que lo haga la empresa Nittida y no se estaba cumplimentando. “Ahora fuimos a controlar y efectivamente en algunas escuelas – no pude recorrer todas- se había cortado el pasto y se habían lavado la veredas”, comenta Enrique.  También lograron que reubiquen varios contenedores de basura mal ubicados.

 

Para él, la clave está en no acostumbrarse. “No nos queremos sentir ciudadanos de tercera. ¿Por qué en otros barrios cumplen con un servicio de primera y en la Comuna 10 no? ¿Por qué hay zonas de nuestra Comuna donde están todos los tachos abandonados, rotos, sin ruedas?, se pregunta Enrique, que comenta con bronca que el gobierno había prometido que iban a cambiar los tachos y no lo cumplieron. “Por eso ya solicitamos una reunión”, comenta Enrique, quien tiene claro que si los vecinos no se organizan en su Consejo Consultivo, reclaman sus derechos y controlan que su cumplan, nadie lo va a hacer por ellos.

Ver articulo completo en : www.nadienosinvito.com.ar