Editores, escritores y lectores se encontraron el sábado 7 de septiembre en Villa Real para promocionar la lectura, la venta de libros, las nuevas formas de escribir y mostrar sus producciones literarias. “Nuevamente nuestro proyecto logró que los vecinos del barrio y de otros lugares porteños y bonaerenses, se juntaran alrededor del fuego de la diversidad cultural, quizá buscando su propio paraíso”. Asegura Graciela Romero, escritora y organizadora del evento.

Graciela Romero

Escritora y poeta
Coordinadora del taller literario Alas de Colibrí
Forista del colectivo cultural Frontera Oeste.
Coordinadora del encuentro “Sin lectura no hay paraíso”

 

 

 

Acomodar las mesas, los pizarrones, traer el sonido, colgar banner y muestras, fueron algunas de las primeras acciones que desarrollamos el sábado pasado en el Triglav, lugar donde el muy esperado encuentro entre lecturas y escrituras “Sin lectura no hay paraíso” se presentó el sábado 7 de septiembre, a partir de las 14hs.

Los editores y los escritores fueron llegando, un rato antes que la visita, para preparar sus mesas de libros y permitir que la rueda empezará a girar.

 

Esta idea nació pensando en los autores que, teniendo publicaciones de sus obras, no pertenecen al circuito comercial de venta de libros en locales de grandes cadenas libreras y la escasez de librerías en la zona, que produce que el que quiere comprar un libro tiene que ir a otros barrios a buscarlo. El pensamiento se fue enriqueciendo de ideas de promoción de lectura, venta de libros, nuevas formas de escribir y mostrar producciones literarias.

 

Todo nació en el foro Frontera Oeste, un colectivo de mujeres vecinas de los barrios de Villa Luro, Versalles y Villa Real, que durante el año pasado pensamos proyectos y fuimos atesorándolos hasta que ganamos una segunda línea de largada con el proyecto “barrios creativos” de cultura porteña.

 

 

 

 

 

A mediados de julio de este año, junto a la poeta Tálata Rodríguez y un equipo de colaboradoras, armamos una convocatoria de autores auto-gestivos y editoriales independientes para que fueran parte de la feria. Durante los meses siguientes fuimos soñando ese paraíso que queríamos encontrar en el encuentro entre lecturas y escrituras.

 

Y el despertar fue esta interesante propuesta que alegró a la mayoría de los que vinieron a compartir la tarde, tanto de un lado de las mesas como del otro, recorriendo la feria y preguntando por el contenido de los libros.

 

Son varias ya, las puestas en la comuna 10, festival, milonga, función para niños, danza contemporánea, concierto coral, recorridos por los árboles frutales, talleres, que sube el termómetro de nuestras emociones. Desde el taller literario vienen resonando las palabras de Víctor Hugo que dicen: ¡Vamos, atreveos, solo así se logra el progreso!
Nuevamente nuestro proyecto logró que los vecinos del barrio y de otros lugares porteños y bonaerenses, se juntaran alrededor del fuego de la diversidad cultural, quizá buscando su propio paraíso.

 

Al entrar el público, le entregamos un programa, orientándolos hacia la feria y las distintas propuestas que variaban, de hora en hora.

 

Distribuimos el espacio por zonas, donde ubicamos mesas de actividades que funcionaron durante todo el encuentro.

En Zona Joven una mesa de Fanzine coordinado por la escritora Tuti Curani y Reflejo poético, la muestra de poesías que escribí, inspirada en obras plásticas realizadas por niños artistas.

En Zona Feria las mesas de editoriales y escritoras/es y la muestra fotográfica El barrio y sus protagonistas presentada por Luis Almeida. En espacio living, la propuesta era 1 a 1, un cálido lugar, preparado para que “te lean un cuento como cuando eras chico”, invitaba a recrear ese momento de niñez, protagonizado por el oyente y las/os autoras/es. En zona bufet espontáneamente se armaron algunas mesas de lectura y otras de conversaciones tanto de invitados de la feria como de socios del club.

 

 

Los talleres con inscripción previa se fueron desarrollando. En Zona Joven estuvo el taller de libro único y libro objeto, coordinado por Margarita Lo Russo, escritora del barrio, quien además de enseñar como hacer la base de un libro objeto, mostró parte de su fantástica colección de libros de artista.

 

En Zona Jardín el taller de huerta en macetas con un toque poético, de la mano verde Ludmila Medina. En Zona Trastienda, el taller Cuerpos lectores, coordinado por Silvia Katz, consistía en demorarse en lecturas de textos de los autores participantes de la feria. Varios escritores comentaron que, gracias a la lectura en dicho taller, los lectores visitaban su mesa para encontrar en los libros, esos textos leídos.

 

Al mismo tiempo, otra parte del público se concentraba en Zona Auditorio para presenciar las rondas de lectura, coordinadas por Lidia Puterman, donde participaron con lecturas de sus textos, alrededor de 40 escritores.

 

 

 

 

Cabe destacar que el auditorio está totalmente remodelado a nuevo e inaugurado el día anterior al encuentro. Coincidencias en el “vamos, atreveos, solo así se logra el progreso” con Triglav, un maravilloso club de variados deportes que da pertenencia a la comunidad yugoslava eslovena del barrio de Villa Real.

 

Alrededor de las 17hs, el caudal de visitantes fue en aumento, la feria, las muestras, la lectura 1 a 1, las rondas de lectura fueron tomando mayor intensidad. Mientras en la Zona Trastienda daba inicio el Akelarre de cuentos dirigido por Juan José Decuzzi con la maravillosa presencia de las narradoras y también vecinas Adriana Castro, Liliana Fiorelli, Cristina Giannella, Mónica Jurado, María de las Mercedes Nogueira, acompañadas por el músico Nicolás Díaz.

 

Acercándonos al final, armamos en Zona Feria, la mesa Resonancias sororas, un intercambio de ideas, acerca del papel de la mujer en la conquista de sus derechos, las problemáticas de violencia y trata de personas; el lugar de la escritora, los temas, modalidades de escrituras, y el amplio abanico de elección que hacemos las mujeres, cuando nos sentamos a escribir. Un enfoque desde el tiempo transcurrido, de allá y entonces a este aquí y ahora. Las invitadas fueron Myrtha Shalom, Marta Pizzo, Mariana Komiseroff y Tamara Tenenbaum.

 

Con la emoción en aumento por tanta pasión por la palabra, todas las poetas presentes finalizamos el encuentro “Sin lectura no hay paraíso”, con un recital poético, para recuperar el aliento.

 

 

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