Lxs trabajadorxs de Farmacoop, el primer laboratorio recuperado del mundo, en su proceso de lucha, sueños y haceres de construcción colectiva, participativa y democrática, decidieron destinar un espacio a la cultura en una de sus plantas, ubicada en la calle Medina al 100, en el barrio de Villa Luro. De esa idea y de esos sueños se comenzó a gestar «El Exploratorio», un espacio cultural destinado a toda la comunidad.

 

 

Escribe: Perla Natalia Castillo, integrante de Nadie nos Invitó

 

Así como la pandemia puso en marcha al laboratorio y a sus trabajadorxs al comienzo de la cuarentena con la fabricación de alcohol en gel, barbijos, y próximamente se encontrará fabricando los test que permiten el diagnóstico rápido del Covid-19, desde Nadie nos Invitó, nos preguntamos cómo se viene dando el funcionamiento de los otros espacios que confluyen dentro de la cooperativa, que fueron pensados por sus trabajadorxs.

 

Ante las novedades de estos días, respecto al funcionamiento del laboratorio, dialogamos con Emiliano Guerresi (Coordinador del Exploratorio) y Bruno Di Mauro (Presidente de Farmacoop) que son quienes llevan adelante la planificación y gestión del Espacio Cultural (EC).

 

Les pedimos que nos cuenten como viven este momento respecto a este espacio en construcción, y cómo se preparan para cuando volvamos a una normalidad más parecida a la que conocíamos, al menos a la hora de reunirnos y encontrarnos en espacios pensados por y para la cultura.

 

Emiliano nos cuenta, que en mayo del año pasado se sumó a la propuesta de Bruno, quien lo convocó para armar un espacio cultural dentro del laboratorio. Fue así como en pocos meses, Emiliano, puso el cuerpo a la transformación del lugar y realizó la convocatoria a lxs talleristas, logrando para la propuesta educativa de este año, contar con diecisiete talleres abiertos a la comunidad.

 

Para Emiliano, y para quienes nos acercamos y formamos parte de este espacio, queda claro que tanto «El Exploratorio» como el Bachillerato Popular, que también funciona en la planta de la calle Medina, existen porque existe la experiencia de Farmacoop y su proceso de lucha.

 

 

 

 

¿Cómo nace la idea de crear El Exploratorio?

Bruno: La idea de poder prestar un lugar para construir un espacio cultural en el laboratorio, surge a partir de la experiencia de movimientos de empresas recuperadas en nuestro país, que fueron demostrando que es necesario abrir las empresas a la comunidad en general.

En cierto modo, defender este tipo de experiencias no tiene que ser sólo tarea de lxs trabajadorxs, sino que son experiencias que nacen y se desarrollan gracias a la lucha de un pueblo.

En el marco de la lucha, lxs trabajadorxs de la cultura, así como también lxs de la educación y otros sectores, necesitan tener espacios adecuados para poder plantear otros escenarios, en este caso un EC, que nace y se construye desde el trabajo colectivo.

Por otro lado, entender que lxs trabajadorxs somos capaces, desde la auto gestión, de crear experiencias desde nuestra visión, desde nuestra perspectiva y con nuestras ideas.

 

Emiliano: «El Exploratorio» nace del interés de lxs trabajadorxs de Farmacoop, con el fin de sumar una propuesta cultural a la comunidad, y de este modo, poder abrir la experiencia del laboratorio al barrio. Se tomó como ejemplo la experiencia de IMPA, una metalúrgica recuperada en Almagro, que hace unos días cumplió 22 años de la recuperación por sus trabajadores.

La idea de IMPA, de abrir un centro cultural, surgió de la necesidad de lograr tener el apoyo de la comunidad trabajadora y la comunidad cultural. Luego se fueron sumando otras ideas y espacios como Barricada TV, Radio Semilla y otras cooperativas que hoy forman parte. Con ese ejemplo, y con esa experiencia, nosotrxs encaramos de una manera similar, con las características propias que cada experiencia y cada territorio tiene.

La propuesta del Exploratorio, es abrir el espacio a la comunidad a través de talleres para adolescentes, adultxs y adultxs mayores, así como también charlas, eventos, festivales, o presentaciones de libros.

Nuestro objetivo es que «El exploratorio», no sea sólo un espacio de recreación, sino también un espacio de contención, de construcción colectiva y construcción de pensamiento crítico.

Nuestra búsqueda es que el espacio sirva para cuestionarnos qué tipo de cultura tenemos, que tipo de cultura habitamos y qué tipo de cultura reproducimos, siempre desde una mirada crítica y reflexiva.

 

 

 

 

¿Cuáles son las propuestas que tenía «El Exploratorio» para este año?

 

Emiliano: la cuarentena nos afectó como a todos los espacios culturales, justo la semana que se decretó, arrancábamos con cuatro talleres.

Más allá de esta situación que nos toca vivir, todavía tenemos algunas cuestiones respecto a la adecuación del espacio. Por ejemplo, estábamos terminando de instalar una escalera y arreglos en el techo.

Pensamos que cuando comience a funcionar el espacio vamos a poder insertarnos más en el barrio, visibilizarnos más, que es algo que también nos estuvo faltando antes que se decrete la cuarentena.

 

 

¿Cuáles son los proyectos a futuro?

Emiliano: Nuestra idea es ir sumando a la gente que se acerca, ya sea para realizar algún taller o para dictarlo. El espacio está abierto a toda la comunidad, siempre estamos dispuestos a sumar nuevas voluntades.

Para cuando todo se reactive, vamos a tener que seguir trabajando, no sólo en las propuestas sino también sobre el sustento económico del espacio, que es lo que nos estuvo faltando principalmente para que funcione.

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