Hablamos con el docente de segundo grado Martín Meis, para que nos cuente su experiencia de dar clases en pandemia. Martín trabaja en la escuela 22 de Agronomía con los chicos de segundo grado y en está breve entrevista nos da un pantallazo de lo que viven los chicos y los docentes puertas adentro de una escuela primaria de la Ciudad.

¿cómo te sentís trabajando con los protocolos actuales?

Con mucha incomodidad, es necesario acomodarse a todas las medidas de prevención, en especial para los chicos y para las chicas. Durante un año no pudieron compartir el aula y ahora que pueden verse, barbijo mediante, no pueden tener contacto, ni compartirse útiles o elementos. Si bien uno puede entender esa necesidad, a veces es difícil que se respete.

A su vez hay mucho miedo por el virus, ya que durante el año que pasó, no hubo reformas en las escuelas para mantener los cuidados y afrontar la segunda ola.

Todavía hay poca ventilación, faltante de alcohol y barbijos. Hay muy poco personal de limpieza, eso dificulta los traslados y la desinfección constante de los baños y aulas. A todo esto le podemos sumar la necesidad de material pedagógico que no hay. No se puede entregar fotocopias, pero tampoco tenemos libros de literatura para los chicos o las chicas, no tenemos computadoras y tampoco material individual. Eso hace que el aprendizaje se vuelva más lento y cansador, tanto para la docencia como para los alumnos y alumnas.

¿Cómo es el protocolo en el establecimiento que vos trabajas? ¿Estas de acuerdo con ellos? ¿Qué se podría mejorar?

El protocolo de la escuela donde estoy es igual al que se establecieron en todas las escuelas de la Ciudad. En mi opinión, el protocolo es inviable, ya que faltan muchos recursos para poder lograrlo. Como dije antes, no envían alcohol y barbijos. Muchas veces tenemos que comprar nosotros o la cooperadora para que haya en las aulas. Tampoco hay transportes escolares para que puedan trasladarse los alumnos y las alumnas que viven lejos. Se necesita más personal de limpieza para que los baños estén constantemente desinfectados. ¿Cómo hace una escuela con casi 270 alumnos y alumnas para tener una óptima limpieza durante el día en todas las aulas y un baños con solo 3 personas de limpieza?

También podrían entregar una computadora por alumno y alumna, ya que no se pueden dar fotocopias, ni se pueden compartir libros. Pero no, no hay computadoras, no hay un libro por persona, ni tampoco hay un proyector o televisor para ver el material desde ahí.

Mejorar, se puede mejorar muchas cosas para que este año se recupere lo que el año pasado no se pudo hacer. Pero no hay voluntad para invertir en la educación.

Cuando se sospecha que un alumno o maestro tiene covid, todo el curso queda aislado nuevamente en sus casas ¿esos días de clases se pierden o se tienen clases virtuales?

Si, frente a la sospecha de contagio de covid se aísla al curso y los docentes que hayan tenido contacto con el grupo. Lo mismo sucede si el docente o la docente tiene síntomas de covid. En el caso que haya sido un aislamiento por precaución se tiene clases virtuales durante los 10 días de aislamiento. En el caso que el o la docente tenga covid, entra en licencia como una enfermedad. Cómo cualquier enfermedad no puede dar clases, tanto virtuales como presenciales.

¿Crees que tiene sentido llevar adelante la escolaridad de los chicos de esta forma?

Las chicas y los chicos necesitaban tener las clases presenciales, ya que en muchos casos hubo poca continuidad virtual, en especial por falta de computadoras o acceso a internet. Creo que la mejor forma de volver podría haber sido si durante un año, el Gobierno de la Ciudad, hubiese invertido para preparar a las escuelas para la presencialidad con todo lo que fui diciendo en las preguntas anteriores y, seguramente, me quedé corto con lo que dije que se necesita.

¿Crees que el ministerio de educación de la Ciudad estuvo a la altura para garantizar el correcto funcionamiento de las clases?

No, claramente no. Para empezar tenemos una ministra que no es docente y no tiene diálogo con la docencia para entender qué se necesita realmente. Tomó medidas sin estar a la altura y sin saber la necesidad del alumnado y de la docencia. Mientras la decisión sea de ministros y ministras detrás de un escritorio y sin consenso de la comunidad escolar, van a seguir siendo medidas desacertadas.

Cómo viste a los chicos luego de estar transitando 1 año de pandemia tan duro para ellos.

Fue muy difícil para ellos y ellas. En especial para los que no tienen una computadora o acceso a internet. Hay que hacer una adaptación de todos los contenidos para poder reforzar todo lo trabajado el año anterior. En un aula podés encontrar muchos niveles, ya que no todos tenían la misma posibilidad de acceder a las clases virtuales.

También es necesario el contacto social Los chicos y las chicas tenían muchas ganas de volver a las aulas, pero no solo por seguir aprendiendo, sino por el contacto con sus compañeros y compañeras. Aún con las prevenciones y el distanciamiento que hay, necesitaban compartir sus vivencias. Este es un año para volver a conectar relaciones, recuperar muchos contenidos y acompañar en el proceso de pandemia que todavía no terminó.

¿Cómo fue tú experiencia de enseñar virtualmente?

No fue para nada buena. En muchos casos, como el mío, no estábamos preparados y preparadas para esto. La mayoría de la docencia no tenía computadoras acordes para sostener un zoom o un meet. En mi caso la computadora era muy vieja y no aguantaba las clases virtuales, se cortaba muy seguido. A su vez tuvimos que capacitarnos de manera autónoma para utilizar distintas plataformas. Hoy seguimos iguales, no recibimos computadoras ni capacitaciones, así que en el caso que se vuelva a la virtualidad vamos a seguir con los mismo problemas que el año anterior. Esto en mi caso, pero hubo muchos y muchas docentes que se les hacía imposible mantener un zoom sin estar al cuidado de su familia al mismo tiempo. Nadie tenía su hogar preparado para las clases virtuales, ni tampoco teníamos los recursos informáticos.

¿Qué rescatas de todo lo que pasó en el ámbito educativo?

Lo principal que rescato es que nos dimos cuenta de la necesidad de la escuela presencial y lo importante que es el docente y la docente para la formación de los niños y niñas

¿Cómo crees que impacta esta nueva normalidad escolar de cara a los padres?

Con muchas dificultades en la organización laboral. Ya que no están concurriendo en los horarios normales, eso hace que se tengan que acomodar lo mejor posible. A su vez, hay cierto alivio que otra vez reciben las clases presenciales. Pero que el problema principal que se les presenta es acomodar los horarios con sus trabajos. Tal vez sea el momento que haya mayor flexibilización horaria y tolerancia de los empleadores con las familias.

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