En septiembre arrancó un clásico de la secundaria que se extiende hasta fin de año: las fiestas de egresados en boliches, un ritual que en los últimos años se puso casi a la par que del viaje a Bariloche. 

Según la Agencia Gubernamental de Control (AGC) de la Ciudad, encargada de verificar que se cumpla con la prohibición de la venta de alcohol, este año ya hay 130 fiestas confirmadas y estiman que el total llegarán a 400 en los 159 boliches inscriptos en el Registro Público de Locales Bailables.

Ver articulo completo en : www.donadoholmberg.com.ar.com.ar