Por primera vez, un bar porteño se consagró como el de mejor diseño de toda América en los Restaurant & Bar Design Awards. Se trata de Mamba Bar, ubicado en el barrio de Palermo, cuyos arquitectos del estudio Hitzig-Militello fueron distinguidos en una premiación realizada en la ciudad de Londres. Estos galardones reconocen el ambiente, la originalidad y el diseño de los locales gastronómicos, que son aspectos tan determinantes para que tengan éxito como la calidad de los platos o de los tragos.

El anuncio de los ganadores se hizo el 3 de octubre, el mismo día en que Florería Atlántico fue elegido el mejor de Sudamérica y el tercero del mundo por el influyente ranking The World’s 50 Best Bars. El Presidente quedó en el puesto número 33.

La mamba es una serpiente muy venenosa que vive en el África subsahariana. Tiene 3 metros de largo, maxilar alargado y, según su variedad, su piel puede tener diferentes colores.

Los arquitectos Fernando Hitzig y Leonardo Militello tuvieron eso en mente a la hora de crear un diseño arquitectónico a la altura de la propuesta gastronómica del local de Soler 5130. “La arquitectura se devora el lugar”, resume Hitzig sobre el resultado obtenido. Militello, su socio, explica: “Los creadores del lugar ya tenían el nombre referido a la serpiente (black mamba), las escamas y algo abstracto. En equipo con MFC Arquitectos, propusimos un paisaje abstracto que partiera de la idea de un invertebrado, donde lo onírico y sugerente es lo que potencia a la propuesta culinaria”.

Con ese concepto, ahora este estudio se convirtió en el primero de la Argentina en obtener el primer premio en la categoría de mejor bar de la región de América de los Restaurant & Bar Design Awards. En la final, el Mamba superó a ocho bares de los Estados Unidos y a The Nim Bar, un local de San Telmo ubicado en Defensa 880 y que también fue diseñado por Hitzig Militello. Por este último trabajo, hace diez días el estudio ganó el concurso Prix Versailles, realizado en París.

“Notamos que, cada vez más, la gastronomía busca ofrecer una experiencia que va más allá de los platos -remarca Fernando Hitzig- y ahí la arquitectura tiene mucho para aportar. Entonces debemos tener una visión integradora desde la construcción y el diseño, hasta la imagen de marca, el branding y la propuesta gastronómica. En definitiva, el espacio debe tener una lógica con la propuesta general del local”.

“Tanto en la gastronomía como en otros espacios, hoy es tendencia experimentar los espacios como un hecho performático y este es un factor determinante para concebirlos desde una mirada artística”, agrega Militello.

El otro bar premiado del estudio, The Nim, fue reconocido en los Prix Versailles en París, tras ser elegido por un jurado integrado por referentes del diseño y la gastronomía como Ferran Adrià y Philippe Starck. En este caso, se trata de un local de platos asiáticos con 30 canillas de cerveza. El diseño se hizo con tejidos de madera que forman una serie de tramas que remiten a los ideogramas orientales.

NS

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