Se conoce como «la Noche de los Lápices» en Argentinanota 1​, a una serie de secuestros y asesinatos de estudiantes de secundaria, ocurridos durante la noche del 16 de septiembre de 1976 y días posteriores, en la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, Argentina.

Este suceso, fue uno de los más conocidos entre los actos de represión cometidos por la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983), ya que los desaparecidos eran estudiantes, en su mayoría adolescentes menores de 18 años, que fueron torturados antes de ser asesinados. La CONADEP, estableció que la policía bonaerense había preparado un operativo de escarmiento para los que habían participado de la campaña por el boleto estudiantil, considerada por las Fuerzas Armadas como «subversión en las escuelas​».

El caso tomó notoriedad pública en 1985, luego del testimonio de Pablo Díaz, uno de los sobrevivientes, en el Juicio a las Juntas.

Las víctimas fueron en su mayoría estudiantes de la UES (Unión de Estudiantes Secundarios), de la ciudad de La Plata. Esta agrupación, junto a otras escuelas habían reclamado en 1975 ante el Ministerio de Obras Públicas, el otorgamiento del boleto de autobús con descuento estudiantil.

Esta circunstancia, junto al testimonio de uno de los sobrevivientes, Pablo Díaz, ha popularizado la hipótesis de que los secuestros hayan sido consecuencia directa de aquel reclamo. Sin embargo, otros sobrevivientes, como Emilce Moler​, afirman que ese reclamo específico no tuvo ninguna incidencia en el episodio del 16 de septiembre. Pablo Díaz afirmó que el boleto estudiantil, que habían conseguido los estudiantes secundarios en septiembre de 1975, fue suspendido en agosto de 1976 con la intención de detectar, mediante un trabajo de inteligencia, quiénes eran los líderes en cada escuela e ir a buscarlos. Al respecto, mencionó un documento hallado en la Jefatura de Policía de la Provincia de Buenos Aires, titulado La Noche de los Lápices, firmado por el comisario general Alfredo Fernández, en el que describía las acciones a realizar contra los estudiantes, a quienes se calificaba como «integrantes de un potencial semillero subversivo».

La Noche de los Lápices fue uno de los sucesos más dramáticos de la represión vivida en aquellos años. Llegaron a 250 los desaparecidos entre 13 y 18 años, la mayoría Estudiantes de Escuelas Secundarias.

Reclamar por el Boleto Estudiantil, como venían haciendo, era considerado un atentado que se debía reprimir de inmediato.

Entre la medianoche y las cinco de la mañana del día 16 de septiembre de 1976, en un hecho recordado como «La noche de los lápices», diez Estudiantes fueron secuestrados de sus domicilios después de participar en una campaña por el Boleto Estudiantil. Todos ellos fueron trasladados al Pozo de Banfield, donde se los torturó salvajemente. El operativo fue realizado por el Batallón 601 del servicio de inteligencia del Ejército y la Policía de la provincia de Buenos Aires dirigida por el General Ramón Camps, quien calificó al suceso como ejemplo de «accionar subversivo en las Escuelas». Sobrevivieron Pablo Díaz, Emilce Moler, Patricia Miranda y Gustavo Calotti.