El zoológico de la ciudad de Buenos Aires, como se lo conoce hoy en día, nació de la mente del presidente Domingo Faustino Sarmiento en 1874 quien, durante los últimos años de su mandato, decidió presentar un proyecto al Congreso Nacional con el fin de crear un paseo publico en las tierras de Palermo.
El Jardín Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires  es un ejemplar único. Exponente más viejo y único superviviente de su tipo en la ciudad, continúa en su emplazamiento original, con los mismos límites físicos, y se mantiene sin evidentes cambios –a excepción de su nueva denominación como “Ecoparque”.

Las nuevas construcciones vincularon a los animales con las culturas griega y romana. En 1905 se inauguró una nursery, copia del de la diosa Vesta en Roma, y posteriormente se incorporaron el lago de las focas, con una fuente cabeza de león que permitía el recambio de agua; el lago y recinto de los tapires, y la casa de los canguros, ambos de estilo rústico; y el nuevo pabellón destinado a los ofidios, cuya parte principal estaba ocupada por jaulas con cristales donde como en un calidarium se conservan los reptiles y que en su parte posterior estaba rodeado por las jaulas destinadas a lobos, hienas y pumas.


Los reptiles tuvieron su propia casa en el Zoo de Buenos Aires Viven tortugas, lagartos y serpientes


Manuelita y Bartolo, las tortugas gigantes del Zoo de Buenos Aires,fueron la atracción turistica por años. Y también los «aligators» americanos Fausto y Lulú. ejemplares de varanos, boas, yacarés y clamidosaurios. Conocieron de cerca a Manuelita y Bartolo, que vivió más de 37 años. Los ex visitantes del Zoo porteño también vieron cómo dormía Fausto, con sus 400 kilos y 3,5 metros de largo, en un ambiente abierto con temperatura especial. Junto con Lulú, son parientes de los cocodrilos, y su especie vio llegar y partir a los dinosaurios, ya que sobrevivieron a las grandes catástrofes ambientales a lo largo de millones de años. Uno de los mayores atractivos para los chicos fueron las serpientes.   Las tortugas gigantes pasaron los invierno en el recinto, pero no hibernan y pueden estar en el exterior en el verano, por eso les armaban  un lugar al aire libre.

El reptilario

El reptilario completo, en el que se unieron las cuatro clases de reptiles que, se encontraban en diferentes lugares del parque: tortugas, lagartos, serpientes y tatuaras. Estos últimos, ahora en el ECOPARQUE fueron recreados con una maqueta. Hoy se recrea el hábitat original de esos animales,  se informa sobre la evolución de las especies por medio de carteleras y de computadoras interactivas.

En la era paleozoica, hace 290 millones de años, se constituyeron los primeros seres vivos que fueron dando origen al resto de los animales.

Los primeros reptiles no sólo eran terrestres, sino que algunos también tenían alas, recuerdan los especialistas del Zoo porteño. Como explica Astore, de allí se desarrollaron las aves, luego de grandes transformaciones, tal como se conocen hoy.

Zoológico del Siglo XXI

El Zoológico de Buenos Aires, inaugurado en 1988 en una superficie de 19 hectáreas ubicada en el barrio de Palermo, cuenta hoy con más de 2.500 animales entre especies de mamíferos, reptiles y aves. Además, posee un acuario (con lobos marinos, pingüinos, tiburones y peces tropicales), un reptilario y un paseo que reproduce el ambiente de una selva tropical y cobija numerosas obras de arte.

REPTILARIO
– Reptilario: caimanes, tortugas y serpientes.

En el 2018 la Legislatura porteña dio luz verde al proyecto impulsado por el jefe de gobierno Larreta. para la explotación comercial de los espacios que fueron públicos y que ahora están concesionados  de 10 a 20 años

En una primera etapa, durante 2018, se puso en marcha el proceso de privatización de los siguientes espacios (entre paréntesis se consigna la cantidad de metros cuadrados): por 20 años, la Casas de los Osos y la Condorera.

Por 15 años, la Confitería El Águila, Leonera – Fosa de los Leones, Pabellón de los Loros , Pabellón de las Fieras, Acuario – Caballerizas y Reptilario.

Por hasta 10 años, la Casita Bagley.

En una segunda etapa, a partir de 2020, se  concesionó por 20 años los Templos Hindúes De los Elefantes y De los Cebúes.

Por 10 años, el Pabellón Ruso), la Casa de las Jirafas, Chalet de Ciervos – Bisontes Chalet de Rinocerontes.

A partir del el 2022, comenzará la última etapa de concesiones. Si llegaste tarde «piaste». Larreta vendió todo.

Por 15 años, el Antiguo Monario Azuly el Pabellón de los Camellos.

Por 10 años la Casa de los Ciervos – Tapires , la Choza ex Congoleña, instalaciones de la Administración y el Museo de Arte Infantil o ex Casa de Pumas y Vívoras.

Todos estos predios o instalaciones suman una superficie de 33.050 m2 a lo que deberán agregarse otras áreas aún no ponderadas en metros cuadrados que serán los «nuevos espacios cubiertos o descubiertos» que podrán ser concesionados.

Lo aprobado  dice que «los nuevos espacios a ser concesionados no podrán superar el 3% de la superficie edificada total del predio» y «deberán ser lindantes a los predios» antes enumerados y que figuran en el Anexo I de la ley.

El predio actual, de 167.522 m2, se encuentra integrado por diversos edificios, obras de arte y árboles notables, cuyo conjunto edilicio, paisajístico, ambiental, artístico y ornamental fue declarado Monumento Histórico Nacional (Decreto del PEN N° 437/97) con esculturas de artistas notables como Emilio Canovas, Emilio Sarguinet y Lola Mora.

La aprobación ocurrió en medio de una polémica por el impacto  sobre los 865 animales que vivieron en el predio.





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