La necesidad de remodelar y refaccionar el espacio llevaría –adelantan– a un cierre de alrededor de dos años hasta la puesta a punto de la nueva propuesta. Un consorcio con gran experiencia en el negocio de internacional de retail quiere invertir $ 600 millones en el shopping de Recoleta. El Gobierno debe lanzar una nueva licitación próximamente.

El emprendimiento también tiene nombre se denomina Oh! Buenos Aires. El grupo internacional que se quiere quedar con el Buenos Aires Design estaría acompañado por el dueño del shopping Bal Harbour de Miami, que se haría cargo de la operación El futuro del Buenos Aires Design, que a fines del año pasado volvió a ser controlado por el gobierno porteño, está en la mira de un consorcio conformado por tres grandes inversores internacionales. La propuesta para quedarse con el shopping ubicado en el corazón de Recoleta fue presentada al jefe de gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, y en ese encuentro quedó claro que el grupo va en serio: la inversión inicial propuesta para hacerse cargo es de 600 millones de pesos, es decir alrededor de 15 millones de dólares.

El consorcio que pretende quedarse con el Buenos Aires Design está integrado por los controlantes de Oh La Barra, el shopping que funciona hace cinco años en Punta del Este, junto con Max Harari, un inversor panameño que posee activos en negocios retail por USD 2.000 millones. A ellos se les suma Matt Novak, CEO de AB Capital, un fondo especializado en inversiones en capital privado (private equity), que estaría realizando su primera incursión en la Argentina. Los ejecutivos visitaron la Argentina y se reunieron con Rodríguez Larreta.

A este grupo se sumaría Matthew Whitman Lazenby, dueño de Bal Harbour shops de Miami, uno de los más reconocidos del mundo en tiendas de lujo, que sería el operador del mall.

El grupo presentó un proyecto que prometen será “revolucionario” para el Buenos Aires Design, luego de haber finalizada la concesión de IRSA en noviembre pasado. El nuevo emprendimiento reuniría paseo de compras, con restaurantes y entretenimiento.

A fines de 2018, el gobierno porteño permitió que momentáneamente los actuales locatarios se hicieran cargo de la explotación hasta que se avance en una nueva licitación. La mayoría son locales dedicados a muebles para el hogar y artículos de diseño, además de algunos locales gastronómicos como Hard Rock Café.

A mediados de los ’90 llegó el Hard rock Café. El espacio ahora funciona a “media máquina”, a la espera de una nueva licitación que debe llevar adelante la Ciudad. El proyecto de la nueva concesión fue votado por la Legislatura a fines del año pasado y en el gobierno de la ciudad están terminando de redactar los pliegos, aunque por ahora no hay fecha definida para la recepción de ofertas.

“Queremos que Recoleta sea nuevamente un gran centro de atracción en la ciudad, no como sucede hoy que la gente va sólo para visitar el cementerio. Los millennials lo usan de paso entre puerto Madero y la ciudad, no conocen el glamour de lo que esta zona privilegiada de la ciudad. Somos un grupo que maneja shoppings en toda la región y estamos convencidos que podemos llevar adelante un proyecto revolucionario”, aseguran desde el único consorcio que por ahora mostró interés en quedarse con el negocio.

El gobierno porteño debe lanzar una nueva licitación para la adjudicación a un nuevo grupo del Buenos Aires Design, luego de que finalizara la concesión de IRSA en noviembre pasado

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