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“Bulnes es nuestro hogar”, decía una de las tantas pancartas que la comunidad educativa del Cerámica 1 levantó esta tarde al cortar el cruce de Rivadavia y Bulnes. Fue la segunda protesta en el espacio público para rechazar que en 2019 trasladen esta institución al Polo de las Artes, en Juan Bautista Alberdi al 4100, para compartir edificio con la Escuela de Enseñanza Artística Rogelio Yrurtia.

La comunidad del Cerámica pide en realidad que el Gobierno porteño expropie el inmueble lindero, un amplio taller mecánico, y allí haga instalaciones nuevas. Hay un proyecto de ley de Unidad Ciudadana que está en debate parlamentario.

La actual sede antes fue la casa del ceramista Fernando Arranz. Este lunes visitó la escuela su hijo y apoyó la continuidad del Cerámica en Bulnes.

La Junta Comunal 5 (Almagro y Boedo) expresó su rechazo al traslado a través de un documento oficial. El texto lleva la firma de Laura Corvalán, Mario Reina, Raúl Artelino y María Gabriela Maratea. Dice: “El pasado lunes 25 de noviembre el Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad de Buenos Aires emitió una comunicación inconsulta y repentina hacia la comunidad educativa de la Escuela N° 1 de Cerámica D.E. 2 del traslado hacia el Polo de las Artes en Mataderos”.

“Dicho traslado es fundamentado en que las “instalaciones son de la envergadura y con tal comodidad que permiten la convivencia armónica de centenares de personas” y que las “dos instituciones comparten el mismo espacio fortalecerá la comunicación, potenciará la posibilidad de generar proyectos y profundizará la interacción entre estudiantes y docentes”. Todos estos argumentos son rechazados por estudiantes y docentes, padres y madres que construyen en torno a la escuela, sus vínculos, relaciones personales, laborales y de conocimiento”, agregan los comuneros.

“La Escuela N°1 de Cerámica es parte central en educación creativa en nuestra Comuna, así como también parte de nuestro patrimonio. Donde está ubicada la escuela fue la casa del maestro ceramista Fernando Arranz, donada para tal fin. Su taller es de valor patrimonial e histórico de nuestra Comuna”, suman.

“También su currícula es en un 80% de alumnos y alumnas de Almagro. Su traslado desde aquí hasta Mataderos no solo afecta la viabilidad de continuar con los estudios, sino que se ve en riesgo su seguridad. La matrícula pública en nuestra Comuna no puede seguir disminuyendo, en detrimento del acceso a lo que es un derecho de nuestros vecinos y vecinas”, alertan.

“Su comunidad está presentando hace años pedidos al Gobierno de la Ciudad proyectos de ampliación del edificio histórico de Bulnes, con un proyecto de ley vigente para la expropiación con fines educativos del terreno lindante. No su traslado a más de 40 cuadras de distancia”, concluyen.

J.C.

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