Instituto Universitario de Salud Mental (IUSAM), Buenos Aires.

Gentileza de Revista Argentina de Humanidades y Ciencias Sociales, Vol 17, Nro. 1 (2019)

Cómo se construye el tiempo si lo inconsciente es atemporal y el deseo también los es por encontrase ligado a huellas mnémicas indestructibles. Cómo aparecen en la consciencia los diferentes usos de tiempos verbales. Partiendo de estas preguntas, en esta investigación[1] se planteó que en una de las manifestaciones inconscientes, como es el sueño relatado, existiría cierta correlación entre la expresión del deseo y el tiempo verbal formulado en presente. Para esto se realizaron estudios cuantitativos de tipo observacional y retrospectivos en un universo conformado por 1224 informes de sueños comunicados por pacientes.

Se concluyó que la hipótesis formulada (el deseo se expresa en tiempo verbal presente) se cumple con una alta tasa de prevalencia; el 96 %, lo que nos orienta a pensar que el tiempo se construye, se elabora, alrededor del deseo y que éste es un elemento esencial en el armado de la temporalidad.

Palabras clave: atemporalidad, contenido manifiesto, deseo inconsciente, trabajo del sueño, tiempo.

The construction of time

Abstract

Since the unconscious is timeless as well as desire, given its liaison to indestructible mnemic traces, how is time constructed? How do different uses of verb tenses appear in consciousness? Based on these questions, this research[2] proposes that in one of the unconscious manifestations, as is the reported dream, there would be a certain correlation between the expression of desire and the verb tense formulated in present form. For this, quantitative observational and retrospective studies were conducted in a universe conformed by 1224 dream reports communicated by patients.

The findings show that the formulated hypothesis (the desire expressed in present tense) is fulfilled with a high prevalence rate: 96%. This leads us to think that time is constructed- elaborated- around desire and that this is an essential element in the assembly of temporality.

Key words: timelessness, manifest content, unconscious desire, dream-work, time.

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 Introducción

Comenzada mi labor como psicoanalista y luego de algunas lecturas que me acompañaron, pero fundamentalmente a partir de un sueño que escuché de uno de mis primeros pacientes, en el año 2005 se instaló en mí un interrogante que ahora comparto y que se vio plasmado en una investigación que formó parte de mi Trabajo Final de Maestría en Psicopatología y Salud Mental presentada en el Instituto Universitario de Salud Mental (IUSAM). Dicha tesis se tituló; La elaboración del tiempo. El uso del tiempo verbal en el sueño manifiesto [3]; si lo inconsciente es atemporal y el deseo se encuentra ligado a huellas mnémicas indestructibles (como nos enseña Freud desde el comienzo de su obra); ¿cómo se presenta el deseo en la consciencia? El deseo inconsciente es atemporal, se manifiesta en la consciencia en tiempo verbal presente, en el presente atemporal.

Han pasado poco más de cien años del nacimiento del psicoanálisis y en todo este tiempo quienes estudiamos lo inconsciente y nos servimos del concepto, ya que lo oímos a diario en nuestra clínica (todas las líneas teóricas) y lo vivimos en nuestro propio análisis, no hemos podido conocer aún cómo sucede el pasaje de inconsciente atemporal a la consciencia donde sí existe el tiempo. ¿El tiempo es una construcción, una creación de nuestro psiquismo? ¿De qué manera sucede?

Freud señala en su texto La interpretación de los sueños (1900) que, para elaborar su primera idea de aparato psíquico, le fue decisiva la argumentación desarrollada por Schopenhauer en 1851 .Lo que sigue es la cita que hace el mismo Freud respecto del filósofo; “La imagen del mundo nace en nosotros porque nuestro intelecto moldea las impresiones que le vienen desde afuera en las formas del tiempo, el espacio y la causalidad”[4]. La filosofía hizo pensar a Freud, quien hoy nos hace pensar a nosotros, por ejemplo al preguntarnos ¿cómo se crea (construye, elabora o representa) el tiempo?

El tiempo organiza lo que es caos (atemporal) en “orden”. Los órganos sensoriales emiten pequeñas cantidades de descargas hacia el mundo exterior, y también al interior, con el fin de brindar cierta “estructura lógica” a los elementos y comprender algo de lo que sucede con el fin de protegerse. El tiempo entonces comienza como una descarga, un latido, que al inicio de la obra freudiana es comprendido como período y luego ritmo para luego ser pensado por Freud como una unidad de tiempo que brinda cualidad o representación.

Cuando Freud habla del tiempo lo llama representación tiempo. Así se refiere al tema cada vez que lo propone. Un elemento afectivo se diferencia de la representación porque ésta puede “transformarse” en una idea. La temporalidad, entonces, es lo representado (lo que puede ser ideado). Esto nos conduce a un nuevo interrogante ¿A qué sistema del aparato pertenece el tiempo? O, en otros términos ¿dónde es que se representa (o construye? La representación cosa (imagen mnémica de la cosa que puede adquirir el estatus de cualidad al asociarse a la imagen verbal) forma parte de un proceso que se lleva adelante por el trabajo del Sistema Percepción-Consciencia, como señala Freud en 1897 en el Manuscrito M, pero también existe la representación de palabra (la verbalización) y esta función corresponde al Sistema Preconsciente [5]. Las investiduras, actualizaciones psíquicas, alcanzan lo preconsciente y se transforman en representación de palabra; por lo tanto la temporalización se relaciona de manera directa con la palabra. Así, lo que antes carecía de palabras ahora se escucha en un decir que implica también una acción que si es nombrada se lo hace por el uso de un determinado tiempo verbal.

Ahora bien, como ya se dijo el tiempo es una representación. El representante es, en última instancia, representante de la pulsión, o representante representativo, lo que nos conduce a interrogarnos también acerca del objeto. Las asociaciones de contigüidad y semejanza transforman al representante de la pulsión en representación fin, ya que en definitiva ésta se orienta hacia la representación de deseo, y, por lo tanto, al objeto que se busca eternamente.

Este sería uno de los fundamentos de mi investigación: el deseo inconsciente y la periodicidad de la excitación discontinua brindan el sentido del tiempo, a través de la palabra (preconsciente) a nivel consciente.

Fue así como llegó el momento de preguntarme ¿cómo se podría investigar la construcción del tiempo? La forma que he optado es hacerlo a través de una manifestación en la consciencia que atraviesa lo preconsciente y es una formación inconsciente. Los sueños son “la vía regia de acceso al descubrimiento de lo inconsciente… y se manifiestan verbalmente en la clínica como… un fenómeno de pleno derecho, más precisamente un cumplimiento de deseo” [6].

El deseo es lo que mueve a las formaciones inconscientes y lo mismo sucede con la fantasía, que como sabemos también son parte del sueño y colaboran en la forma de temporalizar. Justamente hablando de ellas Freud dice; “Pasado, presente y futuro son cuentas de un collar engarzado por el deseo”[7]. Otro interrogante que se desprende de esta investigación es que al existir diferentes formas de manifestarse el deseo, según la tipología clínica, también podrían existir diferentes formas de temporalizar. Así, nos encontramos con que en la histeria, por ejemplo, el sujeto se acerca al objeto, pero al hacerlo se deja automáticamente de ser el objeto de su deseo. En el caso de la neurosis obsesiva, en cambio, el esfuerzo por alcanzar al objeto se vuelve imposible y hasta lo considera inaccesible. Entonces en la Histeria la descarga parece ser inmediata mientras que en las obsesiones se necesita de la espera (de más tiempo) y, por lo tanto, de los rituales. Entonces, la singularidad temporal, en la histeria y la neurosis obsesiva, no es la misma y depende de las formas subjetivas de rodear al deseo. Pero esto puede extenderse a otras formas clínicas. Además de las neurosis de transferencia, ¿qué sucede con el resto de las nosologías? También temporalizan de manera diferente, incluso en algunas de ellas no lo logran (sobre todo aquellas en las que prevalece el proceso primario o, si se quiere, en las que no existe una suficiente discriminación yo/no yo y entre los afectos): en la manía, por ejemplo, se vive en un presente estrecho que ubica al sujeto rápidamente en el futuro, mientras que la melancolía lo arrastra hacia el eterno pasado. En el caso de la esquizofrenia la representación de palabra es tratada como proceso primario, o sea como representación de cosa, por lo que no existe temporalización y esto se continúa en las palabras. Así como lo hacen los niños en este tipo de psicosis se habla en presente, pero no por el deseo. En el caso de tipología paranoica, sucede lo mismo pero con una diferencia; la memoria (un tema crucial relacionado con el tiempo).

Revisando la literatura psicoanalítica me sorprendió encontrarme con que existen teorías implícitas acerca del tiempo en los aportes de otros psicoanalistas aunque desde una perspectiva bastante diferente de la que aquí se propone. No hablan del deseo ya que investigan fundamentalmente lo que llaman patología grave, por lo que a los fines de esta presentación sólo los voy a nombrar. Entre ellos contamos con Paul Federn quien, de una manera similar a la de Herbert Silberer, propone que la despersonalización sucede ante la falta del sentimiento de unidad del yo respecto del tiempo. Luego, Donald W. Winnicott postula que quien hace correr el tiempo es la madre (en su función de yo auxiliar) y si el objeto transicional permite la capacidad de jugar y se entra en la experiencia cultural. De no suceder el self se congela temporalmente con el consecuente derrumbe mental, incluso generando un falso self. Por lo tanto, es el objeto quien permite la construcción del tiempo, la personificación y la continuidad del ser. Siguiendo una línea semejante, Heinz Kohut considera que la persona sana deriva de su sentido de unidad e identidad a lo largo del eje temporal, pero si esa identidad se seca aparece el trastorno narcisista de la personalidad.

El argentino David Liberman considera que la temporalidad se desarrolla a partir de la espacialidad, en relación con los ritmos, tanto biológicos como aquellos derivados de las relaciones de objeto. Ésta se altera en pacientes que recurren a mecanismos esquizoides.

Otro gran tema es el del autismo y la retracción que sufren al interferir con “toda” realidad externa. No hay temporalidad y tampoco posibilidad de construirla.

Hecha esta breve introducción y alguna forma de recorrido respecto de los antecedentes, y habiendo recolectado sueños desde el año 2005, llegó el momento de sistematizar la investigación comenzando por formular las preguntas de investigación: si lo inconsciente es universalmente atemporal y en el sueño hay cumplimiento de uno o varios deseos (que son inconscientes y siempre presentes por estar ligado a eso indestructibles) ¿cómo se presenta el deseo en una sesión en la que se relata uno o varios sueño/s? ¿Podría existir en la neurosis una modalidad discursiva también universal para expresarlo, por ejemplo en tiempo verbal presente? Esto me condujo a otras preguntas: brindar la cualidad de tiempo a los pensamientos oníricos ¿podría ser otra forma de deformar el contenido latente?, ¿podría ser la deformación misma una manera de construcción del tiempo?

El propósito de este estudio (objetivo general), es compartir con mis colegas psicoanalistas y profesionales de la Salud Mental mi experiencia, mi escucha, respecto de creación de la temporalidad. Esto permitiría una mayor compresión del sueño, pero fundamentalmente del deseo y la forma discursiva de manifestarse en la clínica. De lo anterior se desprende el objetivo específico de la investigación; determinar la prevalencia de casos en que el deseo aparece en tiempo verbal presente y si la misma es significativa respecto de la muestra general.

Hipótesis de investigación; existiría cierta correlación entre el tiempo verbal formulado en presente (modo indicativo -fundamentalmente-, subjuntivo e imperativo) y la manifestación inconsciente de deseo (cumplimiento de deseo). Se plantea que, al ser lo inconsciente atemporal y también el deseo, la manifestación del mismo, quizás, también pueda serlo.

En lo manifiesto el deseo se formularía en tiempo verbal presente.

Como método de investigación que someta a la aprobación o no la hipótesis, con certeza relativa, fueron necesarios criterios de operacionalización de variables en un intento de complementar la investigación con estudios cuantitativos de tipo observacional y retrospectivos. La elección de este diseño fue con el fin de realizar el cálculo de la proporción que establece si en el momento de medición se encuentra o no el evento (entendido como relación entre deseo y tiempo verbal presente).

Respecto del instrumento. La cantidad de sueños recolectados es un número superior al utilizado, ya que la muestra comenzó a ser recolectada desde el año 2005 hasta el inicio de la realización de la investigación. Pero sólo se utilizaron aquellos pertenecientes a pacientes que firmaron el consentimiento informado y cumplieron con los criterios de inclusión.

Se utilizaron informes de sueños de pacientes (entre 19 y 65 años) con diagnósticos diversos (sin patología traumática), que estuvieron o están en tratamiento. El material (instrumento) utilizado, entonces, está compuesto por 1224 informes en los que se estudiaron todos los tiempos verbales utilizados, las asociaciones realizadas junto al resto del material desarrollado en la historia clínica. Al no existir antecedentes directos que midan hipótesis similares fue imposible el uso de escalas preexistentes por lo que se procedió a evaluar en cada sueño los tiempos verbales en la lengua castellana, a través de variables dependientes e independientes.

Respecto de los resultados. El evento se presentó en 1088 casos (88,8 %). No se expresaron en tiempo verbal presente 136 informes de los cuales 96 corresponden a pesadillas, 16 a sueños del pasado recordados en la actualidad (reconstruidos), y 24 en los que el evento no sucedió por causas aparentemente desconocidas. Una segunda lectura de estos últimos permitió observar que en estos pacientes existe una modalidad muy elaborada de presentar los sueños, como sucede en algunos casos de neurosis obsesivas (o mejor aún en caracteropatías obsesivas) y en pacientes sobreadaptados.

Según Freud en los sueños de angustia (pesadillas) no existe cumplimiento de deseo (la angustia funciona como defensa y despierta al sujeto) por lo que es lógico que no se manifieste el evento investigado. Esto se tuvo en cuenta pero se incluyeron igual para no alterar la muestra y porque permitieron el armado de un grupo control que resultó fundamental hacer una prueba de diferencia entre porcentajes y calcular el margen de error.

Si quitamos las pesadillas al total de informes estudiados nos queda 1128 informes en los que la hipótesis formulada se cumple con una prevalencia del 96%.

El siguiente diseño empleado (caso control) reflejó un margen de error menor a 1/1000, lo que indicaría el porcentaje de efectividad del guardián del dormir.

A modo de conclusión

Hacer consciente lo inconsciente exige dar cierto orden al caos y es así como nacen las cualidades o representaciones de tiempo. Pero no todo se ordena. Lo que no se somete al orden temporal es el deseo.  El deseo inconsciente, al ser reprimido, se mantiene atemporal, en presente, pero al mismo tiempo colabora en el la organización del resto de los pensamientos; los temporaliza.

Entonces, el tiempo es en principio una cualidad del Sistema Percepción Consciencia, pero la temporalidad corresponde al trabajo en lo Preconsciente (especialmente al verbo) y es así como representa y rodea al deseo.

Dicho de otra manera, el tiempo corresponde al campo de la palabra y esta se ordena alrededor del deseo.

El tiempo, entonces, se construye, alrededor del deseo. 

Referencias

[1] Que formó parte de mi Trabajo Final de Maestría en Psicopatología y Salud Mental presentada y defendida en 2018 en el Instituto Universitario de Salud Mental (IUSAM). Dicha trabajo se tituló; La elaboración del tiempo. El uso del tiempo verbal en el sueño manifiesto.
[2] Which was part of my Final Master’s Project in Psychopathology and Mental Health presented and defended in 2018 at the University Institute of Mental Health (IUSAM). This work was titled; The development of time. The use of verbal tense in the manifest dream.
[3] http://biblioapdeba.no-ip.org/pgmedia/EDocs/2018-tesis-achilli.pdf
[4] Freud, Sigmund. La interpretación de los sueños (Primera parte. 1900). En; Sigmund Freud. Obras Completas. Ordenamiento, comentarios y notas de James Strachey, con la colaboración de Anna Freud. Vol. IV. 1ª ed. 16ª reimp. Buenos Aires-Madrid. Amorrortu Editores. 2013. p. 61. ISBN 978-950-518-580-1.
[5] Freud, Sigmund. Lo inconsciente (1915). En; Sigmund Freud. Obras Completas. Ordenamiento, comentarios y notas de James Strachey, con la colaboración de Anna Freud. Vol. XIV. 2ª ed. 11ª reimp. Buenos Aires-Madrid. Amorrortu Editores. 2006. pp.185-6. ISBN 950-518-590-1.
[6] Freud, Sigmund. La interpretación de los sueños (Primera parte. 1900). En; Sigmund Freud. Obras Completas. Ordenamiento, comentarios y notas de James Strachey, con la colaboración de Anna Freud. Vol. IV. Vol. IV. 1ª ed. 16ª reimp. Buenos Aires-Madrid. Amorrortu Editores. 2013. p. 142. ISBN 978-950-518-580-1. ISBN 905-518-590-1.
[7] Freud, Sigmund. El creador literario y el fantaseo (1908 [1907]). En; Sigmund Freud. Obras Completas. Ordenamiento, comentarios y notas de James Strachey, con la colaboración de Anna Freud. Vol. IX. 2ª ed. 6ª reimp. Buenos Aires-Madrid. Amorrortu Editores. 2003. p. 130. ISBN 950-518-585-5
 

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