El pasado 30 de abril se presentó en la Sala Apolo de Barcelona la reconocida banda argentina, Los Auténticos Decadentes, con un espectáculo inspirado en sus más de 30 años de trayectoria. La sala vibró hasta estremecerse al son de los cánticos, saltos y aplausos de al menos dos generaciones, ya que eran muchos los hijos que venían porque sus padres escuchaban a la banda y muchos los fieles seguidores de la primera hora, todos igual de emocionados.

Desde el momento en que Los Auténticos Decadentes subieron al escenario de la Sala Apolo, hasta el momento en que descendieron de ella la energía que surcó la sala fue sencillamente increíble. No decayó ni un minuto, sino que más bien, alcanzó por momentos el nivel de la apoteosis. ¿Cómo hace este grupo para mantener el espectáculo en ese nivel de energía permanente sin que decaiga ni un momento, concierto tras concierto, año tras año? Decidí preguntárselo a ellos y así me acerqué a algunos integrantes del grupo al finalizar el concierto, que fueron francamente muy abiertos y dispuestos para la charla. Tan es así que la misma comenzó de manera informal respecto de la memoria en uno de mis dispositivos, llevándonos a hablar sobre la memoria:

“¿Se imaginan olvidar una noche como esta?

Mariano Franceschelli: Una noche como la de hoy la quiero recordar siempre.

¿Ustedes están acostumbrados a este nivel de respuesta y entrega del público cuando están fuera de Argentina? ¿Explota siempre como hoy cuando están fuera de Argentina?

Mariano Franceschelli: Tenemos muchísimas noches como las de hoy.

Gastón Bernardou: Bueno me parece que la función de Barcelona de hoy, fue especial. Incluso comparada con la del año pasado. Como dijo un pibe del público que se acercó “Estuvo ‘incluso’ mejor que el año pasado

Mariano Franceschelli: Varios dijeron eso.

¿Y la del año que viene estará incluso mejor?

Gastón Bernardou: ¡Claro! Justamente yo le dije eso. El año que viene va a estar mejor. Y va a ser así porque vamos a venir con el Unplugged, y la gente ahí se va a dar vuelta porque no lo van a poder creer. El show que hicimos hoy es el show típico de festival o de Los Decadentes. Con guitarra eléctrica, con todo el rock and roll. Bueno, no rock and roll, porque no hacemos rock and roll, pero …

Mariano Franceschelli: … con el espíritu de rock and roll.

Gastón Bernardou: Vamos a ponerle mejor Ska punk. Ska punk es lo que nosotros hacemos.

Mariano Franceschelli: Bueno lo de hoy fue un poco de todo, Ska, Murga, Cumbia… La verdad es que el feedback con la gente fue ¡IMPRESIONANTE! (con mucho énfasis). Y además, lo loco de todos estos shows que estamos haciendo, es que nos recuerdan nuestros inicios. Es como volver a las raíces. La disposición del escenario, la energía con la gente. Por momentos parece que estuviéramos otra vez tocando en Cemento… Increíble.

¿Y cómo se vive ese déjà vu?

Mariano Franceschelli: ¡Espectacular! Te renueva, te revive.

Gastón Bernardou: Obviamente al tocar acá que hay tanta gente argentina, y la banda es tan característica de la Argentina, le remueve la memoria a la gente y le provoca una emoción, que obviamente es a veces más grande que la de otros recitales.

¿Para ustedes o para el que viene? ¿O para ambos?

Gastón Bernardou: Y mirá, ahora por ejemplo vamos a tocar en un recital en el que va a haber muy poquitos argentinos. Entonces va a ser otra cosa, va a ser otro tipo de recital.

Mariano Franceschelli: Bueno, no has pasado en otros festivales que la gente se entusiasma igual, aunque no conozca la música, por la energía que se genera arriba del escenario entre nosotros. Eso se trasmite y la gente lo siente y siempre hay un feedback buenísimo con la gente. Y, por otro lado, seguimos conquistando. Todos los shows son una conquista.

¿Y cómo se lleva esta conquista permanente? ¿Es un virus? ¿Hace falta?

Mariano Franceschelli: ¡Y sí! Es una adrenalina que siempre hace falta. Además, nos renueva y nos mantiene jóvenes y con ganas siempre de proyectar algo a futuro. Y así siempre se trata de lo lo que va a venir y no nos quedamos atrás ni nos ponemos nostálgicos, sino que siempre estamos proyectando cosas nuevas.

¿Y, entonces, el show del año que viene, cómo será?

Gastón Bernardou: El año que viene desenchufamos todo, sacamos toda la electricidad y tocamos unos Decadentes de la época del ’40.

Mariano Franceschelli: Vamos a ver qué pasa. Ojalá. Estaría buenísimo venir con el Unplugged. Es una movida importante. Es un show que habitualmente hacemos con muchos músicos invitados, es un show complicado de traer, pero bueno lo intentaríamos.

Gastón Bernardou: Es cuestión de desenchufar y hacer unas versiones de los temas que los cambian totalmente.

¿Y por qué esa vuelta a lo más “natural” o “genuino”, a sacar el enchufe?

Mariano Franceschelli: Siempre lo tuvimos eso y lo consolidamos a lo largo de todo lo que hemos viajado, sobre todo a lo largo de Latinoamérica. Esos viajes nos fueron marcando los ritmos, la música, qué hacer. Y en este unplugged pudimos volcarlo. Tanto con la musicalidad, como con los instrumentos, como con toda la puesta en escena. La verdad es que estamos muy contentos con el resultado.

¿Y para cuando la hinchada del Barça cantando una canción de Los Decadentes?

Gastón Bernardou: Según mi hijo que entiende de fútbol, ya las melodías que se entonan en las canchas de Europa son las músicas de Los Auténticos Decadentes. Según él dice, el día que las hinchadas se den cuenta que nuestros temas son los de la cancha, ese día, la gente se va a enganchar un montón. Como pasó en México, que pasó así. La gente cantaba las canciones en la cancha en México y cuando empezamos a ir a México, la gente empezó a decir “¡Uyy, son los temas de la cancha!” Y hasta hoy nos identifican con la hinchada y el fútbol.

Bueno, entre los hinchas del Barça hay muchos argentinos, quizás ya se cantan

Gastón Bernardou: En las hinchadas están las melodías de Los Decadentes. A veces no saben de quién son, o por qué lo cantan, pero están. Y no solamente aquí en España, sino en otros lugares de Europa, en Japón.

¡¿Japón?!

Gastón Bernardou: Hay videos. Tenemos videos de la hinchada japonesa cantando temas de Los Decadentes, con “su” versión de cancha.

¿Y qué sienten ustedes cuando ven eso?

Gastón Bermardou: Está buenísimo. Es lindo y además es como un “bonus” que nos ayuda cuando tocamos en festivales, para que la gente se entusiasme. Es algo muy lindo que nos pasó, nos pasa, y nos gusta que pase.

¡Qué fenómeno! Nunca mejor dicho. Bueno, si ustedes no tienen nada más que decir, creo que éste es un buen tema para dejar nuestra charla y agradecerles el tiempo que me dedicaron después de semejante recital y el esfuerzo que representa.

Mariano Franceschelli: Sólo podemos decir que estamos muy contentos y muy satisfechos.

Gastón Bernardou: Salió todo de 10 y de a poquito cada vez será mejor.

Bueno, los esperamos el año que viene con el “Unplugged”.”

Canciones como Loco, Vení Raquel, Los Piratas o Murguero forman parte ya de la memoria musical de miles de argentinos y también de muchos latinoamericanos. Cuantas fiestas familiares, bodas y cumpleaños ha sido amenizadas por estas canciones y muchas otras de esta ya mítica banda. Impregnadas de alegría, están siempre presentes en toda celebración, sin importar el motivo, sólo el deseo de celebrar. La fiesta, la celebración, son momentos que rompen con lo cotidiano, con la rutina, son momento de excepción y en algunos casos de excepcional alegría. Es decir, esta banda, con sus canciones, participa de momentos únicos en la vida de la gente. Y que lo hagan hace más de 30 años merece un reconocimiento.

Se han vuelto además la banda musical de los estadios, sin importar el color de la camiseta del equipo que juega. Como ellos mismos cuentan, con su música entonan cánticos hasta hinchadas tan lejanas a la Argentina como las de Japón. Ese “fenómeno” nos interpela, en la época de la multiplicación de las falsas diferencias (como pueden ser la etnia, la religión, o el género) que niegan el derecho a la singularidad de cada uno y nos llevan primero a temer al diferente para luego odiarlo como al enemigo; sobre cuánto más podemos tener en común los seres humanos cuando nos dejamos afectar por la alegría. Bienvenida sea entonces la apuesta que hacen Los Auténticos Decadentes, cada vez que suben a un escenario, por contagiar su alegría.

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