Lo trató esta semana la comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura porteña, que también despachó los proyectos sobre edificación en la zona de Warnes y remodelación de la Terminal de Ómnibus de Retiro.

La comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura emitió dictamen ayer sobre el proyecto de ley que presentó la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para que se autorice la instalación permanente de un sistema de rejas que atravesarían la histórica Plaza de Mayo y sus calles laterales, como valla de prevención y protección de la Casa Rosada, sede de la Presidencia de la Nación.

También se emitieron hoy dictámenes con la mayoría de Vamos Juntos y la negativa u objeciones de la oposición sobre dos proyectos que ya tienen aprobación inicial y pasaron por Audiencia Pública: uno que autoriza remodelaciones en la Estación Terminal de Ómnibus de Retiro (que tiene pedido de tratamiento preferencia en la sesión ordinaria del próximo 28 de marzo) y otro referido a la edificación y espacio público en el barrio La Paternal, sobre las parcelas de lo que antes era el albergue Warnes y donde hoy existe un parque de uso público al que denominan La isla de La Paternal.

La reunión, realizada en el salón Montevideo del palacio legislativo, fue presidida por Victoria Roldán Méndez, secundada por Cristina García, presidenta de Tránsito y Transporte, y Maximiliano Sahonero, de Políticas de Promoción e Integración Social: los tres del bloque Vamos Juntos. Participaron los diputados Roy Cortina (PS), Ma. Rosa Muiños (BP) y Javier Andrade (UC); Agustín Forchieri, Daniel Presti, Gonzalo Straface, Maximiliano Ferraro,  Ma. Cecilia Ferrero y Ariel Álvarez Palma(VJ). 

“Se permite la instalación de un cerco de seguridad (reja) emplazado de modo transversal desde Av. Hipólito Yrigoyen  hasta A. Rivadavia, por detrás de la Pirámide de Mayo, a la altura del eje de las calles Defensa y Reconquista”, dice la parte sustancial del proyecto que hoy obtuvo dictamen de comisión, a iniciativa del Ejecutivo porteño.Se trata de una modificación al Código Urbanístico, en el apartado referido a áreas de Protección Histórica.

Se argumentó oficialmente que “la instalación de un cerco de seguridad tiene por objeto proteger, conservar y mantener el espacio público urbano, así como también garantizar las cuestiones relativas a la seguridad de los ciudadanos y de la Casa Rosada”.

 

Recuerdan los fundamentos que las vallas en casi la mitad de la plaza se colocaron por primera vez en diciembre de 2001 “para preservar a la Casa Rosada de los disturbios y vandalismos de manifestantes”. Eran vallas móviles, de dos metros de altura, que a lo largo de 17 años se fueron reforzando y adquirieron un carácter permanente.

Ahora se busca la adaptación normativa urbanística que permita instalar un cerco que no afecte la visibilidad de la Casa de Gobierno, que se integre desde lo paisajístico al contexto de un lugar turístico, cultural, popular e histórico, y que, a la vez, se pueda abrir al paso de vehículos y peatones o cerrar circunstancialmente como prevención de seguridad.

La Terminal de Ómnibus

El despacho de comisión sobre otro proyecto del Ejecutivo, referido a la remodelación de la Terminal de Ómnibus de Retiro, también determina las afectaciones y desafectaciones urbanísticas que permitan realizar las obras de ampliación previstas.

Se busca aprobar el Convenio Específico de Cooperación entre la Secretaría de Gestión de Transporte, dependiente del Ministerio de Transporte de la Nación, y el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte del Gobierno de la Ciudad.

Ambos organismos acordaron “acciones conjuntas para favorecer la incorporación de la Estación Terminal a su entorno, contribuyendo al desarrollo sostenible de la zona, contemplando en un mismo proyecto los aspectos sociales, económicos, culturales y urbano ambientales vigentes, adaptando al efecto la capacidad urbanística y constructiva de la zona”

Además, se podrán “otorgar usos y servicios que contribuyan al desarrollo del entorno urbano y satisfagan las necesidades sociales, comerciales y culturales de la zona”.  El área edificable para nuevas construcciones no podrá superar el 30% de la superficie del predio. La capacidad constructiva nueva será de hasta 60.000 m2 (sobre rasante), a contar sobre las superficies existentes”.

 

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