El juez federal Julián Ercolini, a cargo del Juzgado Criminal y Correccional N°10, sobreseyó a un grupo de abogados que se habían manifestado el 1° de junio para reclamar que el Poder Judicial implemente el teletrabajo y el expediente digital. 

La convocatoria se realizó desde la agrupación “Encuentro de Abogados Independientes”, que lidera Juan Pablo Godoy Vélez, y se realizó en el Palacio de Tribunales. Durante la movilización, manifestantes se dirigieron al edificio del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (CPACF) y allí reclamaron su intención de volver a trabajar. 

Desde la institución que nuclea a los matriculados denunciaron que ese accionar no respetó la normativa vigente en materia de emergencia sanitaria y de prohibición de circulación y sostuvo que habían provocado daños contra el edificio del Colegio.

Sin embargo, al analizar el caso y la prueba presentada, el juez consideró que se cumplieron con “las medidas de seguridad e higiene que fueron recomendadas por las distintas autoridades; concretamente el uso de barbijos y/o máscaras faciales y el respeto del distanciamiento social”.

Su movilización fue en el marco del ejercicio de un derecho y para reclamar, ante las autoridades competentes a efecto, la posibilidad de poder ejercer otro -trabajo- y bajo una modalidad que justamente fue diseñada para garantizar la seguridad de los agentes del sistema; concretamente la labor a través de plataformas digitales desde sus hogares”, sostuvo Ercolini en la resolución a la que accedió Tiempo Judicial. 

En ese mismo sentido, completó: “Más allá de los recaudos de seguridad e higiene previstos en este contexto excepcional también fue dentro de los límites tolerables para este tipo de eventos”.

“El fallo es importante porque expresa que no hay daño y no hubo autor del delito, nosotros no estamos en los videos ni los demás que fuimos denunciados por manifestarnos frente al CPACF”, explicó Godoy Vélez a este medio. 

Asimismo, aclaró que “la convocatoria fue al Palacio de Tribunales porque suspendieron a matriculados por falta de pago en la etapa más dura cuarentena”. 

Desde el 20 de marzo hasta el 30 de abril no pudimos ejercer nuestra profesión porque el CPACF estuvo totalmente cerrado porque no se podía pagar la matrícula ni por teléfono ni efectivo.  En este contexto, donde no defendían el ejercicio de la profesión, la manifestación fue en reclamo de poder trabajar porque sentimos que el Colegio estaba más preocupado por la cuarentena que por el ejercicio de la profesión”, concluyó.

Leer nota completa en : www.tiempojudicial.com.ar